El Estado dominicano ha otorgado más de un millón de becas y apoyos para la formación durante la última década, destinados a financiar cursos técnicos, licenciaturas, maestrías y doctorados. La oferta está repartida entre varias instituciones, sin un seguimiento integral que permita medir cómo las becas inciden en el desarrollo profesional de sus beneficiarios y en la disponibilidad de personal calificado que necesita el mercado laboral.
Las mediciones disponibles indican que las empresas siguen teniendo dificultades para encontrar personal con las habilidades que necesitan.
En 2020, una encuesta del Ministerio de Economía y la Oficina Nacional de Estadística (ONE) encontró problemas para cubrir vacantes en el 42.5 % de las empresas consultadas.
En 2022, una encuesta de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE) citada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) reportó dificultades similares en el 54 % de los empleadores. La Encuesta Nacional de Actividad Económica de 2024 halló que el 85.3 % de las empresas encuestadas tuvo vacantes y, entre estas, el 55.8 % tuvo problemas para encontrar candidatos adecuados.
Es la cantidad de becas que han otorgado cuatro instituciones en los últimos 10 años, a través de diversos programas.
La falta de habilidades técnicas fue el principal obstáculo señalado. Aunque son estudios distintos y no permiten medir el efecto de las becas, evidencian una dificultad persistente.
De las cuatro instituciones con datos consolidados, la mayor cantidad corresponde al Instituto Nacional de Formación y Capacitación del Magisterio (Inafocam), con 626,399 registros, principalmente vinculados con la formación docente.
El Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt) suma 299,319; el de la Juventud, 14,057; y el Instituto del Tabaco (Intabaco), 875. En conjunto, las cuatro entidades reúnen 940,650.
Más instituciones
Al añadir otros programas, el recuento llegaba a 1,057,783. El Instituto Tecnológico de las Américas (ITLA) aporta 82,228; el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), 33,550, incluidos los cupos anunciados para Talento Digital; el Ministerio de la Mujer, 228; la Superintendencia de Bancos, 10; y el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP), 1,117 becas. Al sumar también las 300 becas anunciadas para dominicanos residentes en Nueva York, el total asciende a 1,058,083.
El INAP reporta además 259,936 participaciones en capacitaciones entre 2019 y 2025, una cifra que se contabiliza aparte. Son cursos, diplomados y otras formaciones dirigidas a servidores públicos para fortalecer sus capacidades y el desempeño de sus funciones.
La concentración de los registros en Inafocam pone el foco en la formación de los maestros y en los aprendizajes de sus alumnos. En PISA 2025, solo el 9 % de los estudiantes dominicanos alcanzó el nivel básico en matemáticas, el 23 % en lectura y el 26 % en ciencias.
Programas dispersos
Una característica común de la política estatal de becas ha sido la dispersión entre múltiples programas. El mejor ejemplo es el Ministerio de la Juventud, que ha impulsado iniciativas distintas, como Agentes del Cambio, Apoyo Educativo Juvenil, Puntos Tecnológicos, Generación STEAM y las becas Idelisa Bonelly.
Cada una responde a objetivos y modalidades diferentes. Beca Tu Futuro reúne las becas del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología y del Ministerio de la Juventud, pero no las de todas las instituciones que forman parte del recuento. La plataforma, por tanto, no centralizó la oferta estatal completa. Las demás entidades mantienen programas separados, con sus propias convocatorias y requisitos.
Otra debilidad de esta política pública ha sido la baja proporción de receptores que terminan graduándose. Entre 2020 y 2025, el Mescyt registró 145,774 beneficiarios y solo 71,486 egresados, una cantidad equivalente al 49 % de los becados de ese período.
En detalle
En los registros del Mescyt, de 2016 a 2025, 33,542 becas corresponden a estudios de grado y 33,084 a posgrado. Esta última categoría agrupa especialidades, maestrías y doctorados. La distribución casi igual entre ambos niveles refleja la amplitud de la oferta universitaria que recoge la institución durante la década.
El desglose de otras entidades es parcial. El Inafocam registra 3,584 apoyos para formación inicial docente y 19,787 de posgrado en los años con datos disponibles.
El Intabaco suma 840 registros de grado y 35 de maestrías. El total general, sin embargo, también reúne cursos y modalidades que no están clasificados por nivel.
Medicina ocupa el primer lugar entre las carreras y programas registrados por el Mescyt y el Intabaco.
Al tratar “Medicina” y “Doctor en Medicina” como la misma carrera, ambas etiquetas suman 4,074 registros.
Le siguen Enfermería con 1,072 registros de licenciaturas; Ingeniería Industrial, con 714; Ingeniería Civil, con 682; Ingeniería de Software, con 598, y Arquitectura, con 557.
También aparecen la licenciatura en Informática, con 469 registros; la maestría en Gestión de Recursos Humanos, con 433; Bioanálisis, con 417, y la maestría en Neuroeducación, con 414.
Las cifras cuentan registros asociados a cada carrera o programa, no graduados.
Se agruparon las variantes más claras de escritura para evitar que una misma carrera aparezca separada por tildes o diferencias en su nombre.
El escenario internacional
El otorgamiento de becas por parte del Estado no es una política exclusiva de la República Dominicana.
En Suramérica, Argentina reportó más de un millón de beneficiarios de Progresar en 2024, un programa que apoya a jóvenes para terminar la escuela, estudiar una carrera o recibir formación profesional. Brasil, por su parte, concedió cerca de 196,000 apoyos ese año para estudios de posgrado, formación docente e internacionalización.
En Centroamérica, Costa Rica registró 3,155 estudiantes beneficiados en 2024 con su programa de becas postsecundarias. En América del Norte, México reportó 519,596 beneficiarios de Jóvenes Escribiendo el Futuro, dirigido a estudiantes de Educación Superior y en Europa, Francia contabilizó 679,044 becarios universitarios por criterios sociales en el curso 2023-2024.
Fuente: www.diariolibre.com






