“Welcome back” —“bienvenidos de vuelta”—. Con esas palabras, el presidente francés, Emmanuel Macron, reaccionó este miércoles a la posibilidad planteada por el primer ministro británico, Andy Burnham, de que el Reino Unido llegue incluso a reincorporarse a la Unión Europea (UE), seis años después de consumarse el Brexit.
“Si los británicos quieren volver y si el primer ministro va en ese sentido, creo que es una muy buena noticia, tanto para su país como para los europeos”, declaró Macron durante una rueda de prensa en Madrid, según informó AFP.
La respuesta del mandatario francés llegó después de que Burnham ampliara considerablemente el debate sobre la futura relación británica con Europa. En una entrevista el miércoles con el programa Today, de BBC Radio 4, el jefe del Gobierno mencionó un abanico de posibilidades que va desde mantener el actual esquema posterior al Brexit hasta regresar plenamente a la UE.
Burnham citó como alternativas mantener el statu quo, volver a una unión aduanera con el bloque, integrarse nuevamente al mercado único europeo o “llegar hasta el final”, en referencia a solicitar el reingreso a la Unión Europea. The Guardian también recoge que el primer ministro ha situado todas esas posibilidades dentro de la discusión que pretende abrir sobre el futuro del país.
Un giro en el debate británico
Las declaraciones representan un cambio significativo respecto a la posición mantenida por el Partido Laborista durante las elecciones de 2024, cuando descartó regresar al mercado único, a la unión aduanera y restablecer la libre circulación de personas.
Durante su intervención del martes ante el congreso laborista en Liverpool, Burnham sostuvo que el Brexit perjudicó al Reino Unido y anunció que su Gobierno examinará distintas fórmulas para establecer una relación de largo plazo con la UE.
La discusión deberá tomar forma antes de la próxima cumbre entre el Reino Unido y la Unión Europea, prevista para finales de este año. Desde que asumió el Gobierno en julio, Burnham ha insistido en que Londres necesita acercarse más al bloque.
El 20 de julio, durante conversaciones separadas con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, Burnham planteó la construcción de una relación “más cercana y ambiciosa”. Las partes acordaron entonces trabajar para una nueva cumbre bilateral.
Ese acercamiento continuó durante la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre. En una reunión con Von der Leyen, Burnham abordó la cooperación frente a Rusia, la migración irregular, la competencia comercial y la seguridad, además de los preparativos de la próxima cumbre UE-Reino Unido.
De la cooperación al posible regreso
Hasta ahora, la estrategia británica había avanzado principalmente mediante acuerdos sectoriales. Londres ha estrechado nuevamente su cooperación europea en defensa, investigación y educación. La ministra de Finanzas, Rachel Reeves, confirmó en julio que el Reino Unido se dispone a regresar al programa Erasmus y destacó que la UE continúa siendo el principal socio comercial británico.
Burnham había ido preparando el terreno. Durante una reunión con António Costa en agosto sostuvo que el Reino Unido debía ser “más audaz” en su acercamiento a la UE y ampliar la cooperación más allá de la defensa y la seguridad.
Sin embargo, plantear abiertamente una eventual reincorporación lleva el debate a otro nivel. El Reino Unido abandonó formalmente la UE el 31 de enero de 2020, después del referéndum de junio de 2016 en el que el 51.9 % de los votantes respaldó la salida.
Una vuelta tampoco supondría simplemente deshacer el Brexit. Jurídicamente, Londres tendría que solicitar nuevamente su ingreso siguiendo el procedimiento establecido en el artículo 49 del Tratado de la Unión Europea. La candidatura necesitaría la aprobación unánime de los Estados miembros, el consentimiento del Parlamento Europeo y, finalmente, la ratificación del acuerdo de adhesión por todos los países miembros.
Eso significa que las condiciones especiales que el Reino Unido acumuló durante sus 47 años de pertenencia al bloque no se restablecerían automáticamente y que las condiciones de una eventual adhesión tendrían que ser negociadas.
Macron abre la puerta
La inmediata reacción de Macron introduce además una señal política desde uno de los países con mayor peso dentro de la UE. Francia ha mantenido una relación compleja con Londres desde el Brexit, marcada por desacuerdos sobre migración y otros asuntos, pero ambos gobiernos han intensificado recientemente la cooperación.
A comienzos de septiembre, Burnham recibió precisamente a Macron en Downing Street para abordar la inmigración irregular a través del canal de la Mancha, la defensa europea, Ucrania y una relación más estrecha entre Londres y Bruselas.
El debate apenas comienza. Burnham no ha anunciado que su Gobierno vaya a solicitar el reingreso ni ha elegido todavía una de las alternativas que puso sobre la mesa. Su propuesta consiste, por ahora, en someter a discusión el modelo que debería regir las relaciones británicas con Europa a largo plazo.
Pero el solo hecho de que un primer ministro británico contemple públicamente como una de las opciones “llegar hasta el final” y volver a la Unión Europea marca una nueva etapa en el debate político que comenzó con el referéndum de 2016. Y desde París, Macron ya dejó clara su primera reacción: “Welcome back”.
Fuente: www.diariolibre.com






