En la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (Lidom) ya se estableció el ABS (Automated Ball-Strike System o Sistema Automatizado de Bolas y Strikes), una tecnología que rastrea la ubicación exacta de cada lanzamiento respecto a la zona de strike del bateador mediante sistemas de seguimiento digital.
Quién lo solicita: el bateador, el receptor o el lanzador pueden pedir la revisión de una decisión inmediatamente después del pitcheo, tocándose la gorra o el casco. Los mánagers y coaches no pueden solicitar el reto.
Número de oportunidades: cada equipo dispone de dos desafíos por partido. Si acierta en la revisión y se cambia la marcación, conserva su reto; si falla, lo pierde. En entradas extras se puede otorgar un desafío adicional.
Tiempo de respuesta: la revisión toma menos de 15 segundos y la gráfica del seguimiento se muestra en las pantallas del estadio y en la transmisión de televisión.
Este sistema de alta tecnología ofrece mayor transparencia al juego y obliga al árbitro a concentrarse en su trabajo.
Como consecuencia de un mal conteo de bolas y strikes, el domingo 22 de julio de 1951, durante un encuentro entre Licey y Estrellas, en el viejo estadio de San Pedro de Macorís, se produjo un incidente protagonizado por el lanzador Guayubín Olivo y el árbitro Billy Thompson.
En el noveno episodio, Olivo le hizo un pitcheo a Canín Zabala que, de haber sido cantado strike por Thompson, habría significado el ponche. Sin embargo, el árbitro marcó bola.
De acuerdo con la crónica del periodista Eduardo Comarazamy en El Caribe, Olivo “profirió palabras incorrectas al árbitro”, por lo que fue expulsado. Como respuesta, el lanzador le soltó una recta que impactó en el rostro de Thompson.
Se armó un tremendo lío. Los agentes de la Policía Nacional entraron al terreno y se llevaron preso a Olivo. El juego tuvo que ser suspendido por oscuridad cuando se encontraba empatado.
La Comisión Nacional de Béisbol, que dirigía Rodolfo Bonetti Burgos, suspendió al lanzador por el resto del torneo. La gerencia azul ripostó con una suspensión de dos semanas y amenazó con retirarse del campeonato si se mantenía la sanción por el resto de la campaña.
Olivo pidió disculpas a Thompson mediante una carta pública, cuyo párrafo final decía: “En el terreno del honor, en el deportivo y en aquel donde reine la palabra de los hombres honrados le ruego aceptar las presentes excusas y creer en mi absoluta sinceridad”.
La misiva de Olivo se convirtió en la noticia del día, al ocupar un titular de primera página en El Caribe.
Entre las reacciones hubo varias, pero me llamó la atención la respuesta de Rafael Tavárez Labrador (Paco Escribano), quien dijo: “No hablo ni de pelota, ni de política”.
Olivo cumplió la suspensión de dos semanas y, junto a Alonso Perry, fue clave en la primera corona del Glorioso Licey.
-
En 1912, nace en Santiago Horacio Martínez Estrella, considerado uno de los grandes paracortos dominicanos de todos los tiempos. Fue seleccionado cinco veces para el Juego de Estrellas de las Ligas de Color de Estados Unidos.
-
En 1937, nace en Laguna Verde, Montecristi, Juan Antonio Marichal Sánchez, considerado uno de los mejores lanzadores latinoamericanos de todos los tiempos.
-
Curiosamente, Horacio Martínez fue quien recomendó la firma de Marichal. La historia de Marichal ha sido un libro abierto para los fanáticos del béisbol y también constituye una guía de esfuerzo, valor, disciplina y capacidad.
-
A pesar de sus humildes orígenes, alcanzó los máximos logros que lo colocan entre los grandes lanzadores de todos los tiempos en el mejor béisbol del mundo. Un ejemplo que motiva a las nuevas generaciones.
-
En 1996, son inmortalizados en el Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano Arnulfo Espinosa, Teodoro Martínez y Rafael Ávila.
Fuente: Deportes






