El Ministerio Público interpondrá un recurso de casación ante la Suprema Corte de Justicia contra la sentencia que modifica las condenas de 10 años de prisión impuestas a los acusados de integrar una red criminal que borraba y alteraba los registros de antecedentes penales de cientos de personas de la base de datos del Ministerio Público, la cual fue desmantelada con la Operación Gavilán.
El recurso será presentado contra la decisión de la Tercera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, integrada por los jueces Daneira García Castillo, July Tamariz y Pedro Nolasco.
Esto modifica la sentencia de primera instancia, luego de acoger de manera total y parcial los recursos de apelación presentados por las defensas de los imputados.
El pasado año el Cuarto Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, que integran los jueces Keyla Pérez Santana, Elías Santini y Arisleyda Santana, con base en las pruebas aportadas por el Ministerio Público, condenaron a unanimidad a los integrantes del entramado criminal.
Condenados a prisión
A 10 años de prisión y multas de 100 salarios mínimos del sector público fueron condenados Pilar Yrenes Medina Trinidad de Dotel, José Ramón Quezada Carmona, Víctor Gilberto Mercedes Gómez, así como a Luis Peña Cedeño, este último además quedó inhabilitado para ocupar cargos de funciones públicas por un período de cinco años.
Ahora, la decisión del tribunal de alzada condena a Luis Peña Cedeño a cumplir la pena de dos (02) años de reclusión, en la modalidad de arresto domiciliario.
Por otro lado laimputada Pilar Yrenes Medina Trinidad fue condenada a cinco (05) años de reclusión, tres (03) años de estos en arresto domiciliario, suspendiendo condicionalmente los restantes dos (02) años, tiempo en la que quedará sometida al cumplimiento de las reglas.
Como parte de las condiciones impuestas durante la pena suspendida a Medina Trinidad, deberá residir en el domicilio aportado por ante la secretaría del tribunal y en caso de cambiar la misma deberá notificarlo al juez de la ejecución de la pena correspondiente; abstenerse de viajar al extranjero, así como al porte o tenencia de armas.
En tanto que el imputado José Ramón Quezada Carmona, cumplirá la pena de cinco (05) años de reclusión, tres (03) años de estos en arresto domiciliario, suspendiendo condicionalmente los restantes dos (02) años, tiempo en el cual el imputado quedará sometido, igualmente, al cumplimiento de las citadas reglas.
El tribunal advirtió a los procesados Medina Trinidad y Quezada Carmona, que en caso de quebrantar las reglas impuestas en el período establecido deberán cumplir de forma íntegra la totalidad de la pena suspendida.
Medina Trinidad y Quezada Carmona también fueron condenados al pago de una multa ascendente a la suma de cien (100) salarios mínimos, correspondientes al sector público; y Peña Cedeño al pago de una multa ascendente a la suma de cuarenta mil pesos dominicanos (RD$40,000.00).
La corte también acogió un recurso de apelación interpuesto por Víctor Gilberto Mercedes Gómez, declarando su absolución, que le descarga de toda responsabilidad penal.
El Ministerio Público dijo que interpondrá el recurso de casación porque el tribunal hizo una inadecuada interpretación de la ley.
Otros sancionados en el proceso judicial
El tribunal de primer grado también homologó los acuerdos, condenando el pasado año a Mártires Rosario Reyes a 7 años de prisión, en la modalidad 3 años y 6 meses en prisión domiciliaria y 3 años y 6 meses suspendida, conforme a las reglas establecidas en el artículo 41 del Código Procesal Penal (CPP), así como al pago de multas de 5 salarios mínimos del sector público.
Alfredo Mirambeaux a 8 años de prisión, en la modalidad 6 años en prisión domiciliaria y 2 años suspendidos, conforme a las reglas establecidas en el artículo 41 del CPP e igualmente al pago de multas de 5 salarios mínimos del sector público.
Rubén Darío Morbán y Luis Alfredo Astacio Polanco fueron condenados a 6 años en la modalidad de 3 años en prisión domiciliaria y 3 años suspendidos, conforme a las reglas establecidas en el artículo 41 del Código Procesal Penal y multa de 5 salarios mínimos del sector público.
Además, fue sentenciado Domingo Julio Santana a 5 años de prisión, en la modalidad de 2.6 meses en prisión domiciliaria y 2.6 meses suspendidos, conforme a las reglas establecidas en el artículo 41 del Código Procesal Penal.
Respecto a Nexcon Tecnology acogió la disolución definitiva de la empresa en virtud de las disposiciones legales de la Ley 155-2017 sobre Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo.
Además, se acogieron criterios de oportunidad respecto a los procesados Jancely Arias López, Ashley Darleni Morbán Reyes y Laudelina Esther Reyes Silva.
Los jueces ordenaron el cumplimiento de las condenas en el centro de corrección y rehabilitación (CCR) de Najayo Hombres, en la provincia San Cristóbal.
A los procesados Dilcia Argentina Núñez Santos, Romanqui Alexander Dotel Medina y Yokaira Quezada Carmona les fue dictada sentencia absolutoria y las costas declaradas de oficio.
Pruebas presentadas
Las pruebas presentadas durante este juicio por el Ministerio Público fueron acogidas por el tribunal que la declaró suficientes y contundentes, quedando destruida la presunción de inocencia de todos los acusados, más allá de toda duda razonable.
El órgano acusador demostró de forma objetiva y coherente la existencia de una estructura criminalidad organizada, en la modalidad del Cibercrimen, ejecutando de manera deliberada maniobras informática fraudulentas de acceso ilícito para alterar, borrar, modificar, afectar, eliminar y dañar los datos y registros delictivos (fichas) de los ciudadanos que violentaron las leyes penales en el sistema de justicia dominicano.
Estos datos se encontraban registrados y almacenados en la Base de Datos de la infraestructura tecnológica de la Procuraduría General de la República y el Ministerio Público.
Esta actividad delictiva ejecutada por los condenados fue realizada con el único objetivo de obtener beneficios económicos ilícito mediante el pago, la recepción de sobornos y corrupción, exigiendo el pago en efectivo, depósitos y transferencias bancarias de forma directa por los procesados e investigados que mantenían el interés de limpiar su historial delictivo consistentes en las fichas o antecedentes penales e impedimento de salidas.
La estructura criminal sancionada no solo constituyó una grave amenaza a la Seguridad Jurídica y al Sistema de Justicia Penal de la República Dominicana, sino que permitió la evasión ante las autoridades, de personas que se encontraban con procesos penales ante los tribunales o que habían cometido un ilícito de cualquier naturaleza.
Los condenados facilitaron la obtención de documentos o pasaporte como consecuencia del borrado de los antecedentes penales en las bases de datos oficiales, que le permitieron burlar los controles migratorios y fronterizos del país.
Los elementos probatorios colectados por el Ministerio Público, incluyendo testimonios, pruebas materiales, peritajes informáticos y financieros, audiovisuales, documentación oficial y pruebas digitales irrefutables.
Legalmente incorporados en juicio, fueron valorados por el tribunal de manera coherente y armónica, quedando configurado un cuadro probatorio sólido que demostró la participación activa y consciente de los acusados, más allá de toda duda razonable, comprometiendo su responsabilidad penal.
¿Cómo funcionaba la red?
El Ministerio Público acusa a los empleados de la Dirección de Tecnología de la Procuraduría General de la República, Alfredo Mirambeaux, Mártires Rosario y Rubén Darío Morbán, de aprovechar su acceso a la base de datos del Sistema de Casos y Expedientes para alterar y eliminar registros penales.
Según la investigación del órgano acusador, estos empleados actuaban como intermediarios entre los interesados en borrar su historial judicial y los encargados de modificar los documentos, cobrando entre 8,000 y 30,000 pesos por cada operación ilícita.
A través de esta práctica, los implicados manipulaban la base de datos editando los registros de identidad, modificando números de cédula o agregando otros, de manera que, al consultar el sistema, las personas afectadas no aparecieran con antecedentes penales. El Ministerio Público identificó un total de 16,958 alteraciones de documentos, incluyendo 8,406 registros con 12 dígitos y 8,552 con 10 dígitos.
De acuerdo con las informaciones del Ministerio Público, Joel Ambiorix Pimentel García (la J) y José Hamilton Ureña (Nino Come Mezcla), son dos de los principales investigados de la Operación Halcón IV, y decenas de casos de crimen organizado.
Incluyendo de algunos de alta connotación pública, figuran entre los beneficiados de forma reiterada por las acciones criminales que enfrenta el Ministerio Público con la Operación Gavilán.
«La J estaba preso en España, país que lo liberó hace unos meses. El 17 de este mes, su abogado, Pimentel García, dijo que éste tenía dos meses que había sido puesto en libertad. Estuvo preso acusado de asesinatos, amenazas de muerte y narcotráfico.»
Fuente: Actualidad






