Después de quince años de falta de datos, la India ha dado inicio a la primera fase de su nuevo censo nacional, que capturará a 1,450 millones de personas y presentará cinco elementos disruptivos en esta operación administrativa sin precedentes.
Este censo abordará el sistema de castas, las condiciones de vida en los asentamientos informales, contabilizará parejas no casadas e introducirá un proceso digital para evaluar el acceso a internet de la población.
El retraso de cinco años en la realización del censo, causado por la pandemia y ajustes administrativos, ha generado desafíos para la planificación estatal y la formulación de políticas públicas.
La importancia de las castas
Más allá de llenar el vacío de datos, este censo busca reflejar una sociedad donde el sistema de castas sigue influyendo en la estructura de la población.
Según Harish Ramaswamy, analista político de la Universidad de Karnataka, este censo es crucial para garantizar una distribución justa en un país donde el 1 % más rico acumula el 40.1 % de la riqueza total.
La actualización del censo de castas permitirá ajustar las cuotas de empleo público y las ayudas sociales para los grupos más desfavorecidos.
El desafío de la India informal
Con un gran porcentaje de la población urbana viviendo en condiciones precarias, el censo permitirá identificar zonas donde la cartografía era insuficiente, facilitando un mayor desarrollo político, económico y administrativo en esas áreas.
La inclusión de uniones libres en el censo y el enfoque digital marcan hitos importantes en la historia estadística del país.
El primer censo digital
Aunque se mantendrá el método tradicional de puerta a puerta, la incorporación de una herramienta web en 16 idiomas para la recopilación de datos supone una innovación significativa.
El censo también evaluará el acceso a internet como parte de las condiciones del hogar, garantizando una representación precisa de todas las familias, independientemente de su situación tecnológica.
Source: www.diariolibre.com






