El molibdeno actúa como un emisor «spin-flip», capturando selectivamente la energía multiplicada y bloqueando la pérdida de energía por mecanismos parásitos. Esta innovación, conocida como fisión de singlete, permite generar dos excitones a partir de un solo fotón, aumentando significativamente la eficiencia de conversión.
Aunque el rendimiento del 130% se ha logrado en entornos de laboratorio, este avance promete revolucionar la industria solar, así como abrir nuevas posibilidades en la espintrónica y la industria cuántica. La colaboración entre la Universidad de Kyushu y la Universidad Johannes Gutenberg ha sido fundamental para este descubrimiento, que desafía el dogma del 100% de eficiencia en la captura de luz solar.
Este hito científico demuestra que, con la combinación adecuada de tecnología y materiales, aún hay mucho potencial por descubrir en la captura de energía solar. El molibdeno se erige como una pieza clave en esta revolución energética, demostrando que estamos lejos de alcanzar el límite en nuestra capacidad de aprovechar la energía del sol.
Fuente: www.xataka.com






