El Tribunal Supremo de Dakota del Sur resolvió que los nombres de dos agentes de policía implicados en un tiroteo con un sospechoso podrán permanecer confidenciales, con el fin de evitar que ellos o sus familias sean localizados o acosados, de acuerdo con la agencia AP.
La decisión, emitida el jueves, revocó un fallo previo de un tribunal inferior que había ordenado mantener públicos los nombres de los oficiales. Los magistrados determinaron que la Ley Marsy, aprobada por los votantes en 2016 para proteger a las víctimas de delitos, también se aplica a agentes de policía en determinadas circunstancias.
“La decisión de si se debe omitir el nombre, las iniciales u otra información de la víctima dependerá de las circunstancias particulares de cada caso y de los intereses alegados que el tribunal deberá sopesar”, señala el fallo judicial.
El caso que originó la disputa
El proceso judicial, conocido como Estado contra Albaidhani, se originó tras un incidente ocurrido el 3 de abril de 2024 en Sioux Falls, cuando dos agentes detuvieron un vehículo y posteriormente intercambiaron disparos con el sospechoso Samir Albaidhani.
Durante el enfrentamiento, uno de los agentes y Albaidhani resultaron heridos de bala, aunque ambos sobrevivieron, informó AP.
A medida que avanzaba el proceso penal, los nombres de los oficiales aparecieron inicialmente en documentos judiciales. Posteriormente, los agentes solicitaron al tribunal que sus identidades fueran eliminadas de los registros públicos futuros relacionados con el caso.
Debate sobre acceso a la información
La Ley Marsy establece que las víctimas tienen derecho a impedir la divulgación de información que pueda facilitar su localización o provocar acoso contra ellas o sus familiares.
Sin embargo, un juez de circuito había determinado anteriormente que los nombres no debían ocultarse, al considerar que un nombre por sí solo no revela la ubicación de una persona ni viola el texto literal de la ley.
Esa decisión fue apelada por los agentes, quienes estuvieron representados por el abogado Jeffrey R. Beck, vinculado a la Orden Fraternal de la Policía.
Beck argumentó ante el tribunal que divulgar nombres facilita que terceros encuentren información personal en internet, lo que podría poner en riesgo la seguridad de los oficiales.
Por su parte, los abogados del acusado, entre ellos Kylie Beck y Emily Herbert, advirtieron que ocultar identidades en registros públicos podría dificultar el contacto con testigos o vulnerar el derecho del acusado al debido proceso.
Tras el fallo del Tribunal Supremo de Dakota del Sur, el caso será devuelto al tribunal de circuito para continuar con los procedimientos correspondientes conforme a la nueva interpretación legal.
La decisión podría sentar un precedente en el estado sobre el alcance de la protección de identidad para víctimas de delitos, incluyendo a agentes policiales involucrados en incidentes violentos.
Fuente: www.diariolibre.com






