Periodistas acreditados seguían este lunes sin poder ingresar a la Casa Rosada, sede del gobierno argentino, cuatro días después de que el gobierno de Javier Milei bloqueara su acceso por supuesto espionaje, medida que motivó un llamado al diálogo de parte de la Iglesia católica.
Monseñor Jorge Lozano, responsable de Comunicación Social del Episcopado, se apersonó este lunes en la Plaza de Mayo, frente a la sede gubernamental, para solidarizarse con los periodistas que no pudieron ingresar a su lugar habitual de trabajo.
«Estamos sorprendidos por la decisión de cancelar la autorización de todos los que están acreditados», dijo Lozano a la AFP. «De nuestra parte vamos a seguir promoviendo el diálogo, estamos dispuestos a generar encuentros o lo que haga falta», agregó.
En el lugar, algunos de los periodistas acreditados de Casa Rosada evitaron exponerse a las cámaras por temor a represalias. «Ahora somos ‘acreditados de la Plaza de Mayo‘, es lamentable», dijo uno bajo reserva de identidad.
La inédita medida fue dispuesta el jueves pasado cuando medio centenar de periodistas acreditados fueron impedidos de ingresar a la Casa Rosada «de manera preventiva», según informó entonces el gobierno.
El diario Ámbito Financiero presentó el viernes un amparo judicial y el sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba) prepara medidas similares.
«Son varios derechos que están siendo vulnerados y nos preocupa mucho. Por un lado la libertad de expresión de los periodistas, el derecho que tienen de informar y el derecho que tiene la sociedad de conocer las cuestiones de los actos de gobierno«, dijo el religioso.
En un comunicado también este lunes, la Iglesia Católica, a través del Episcopado, llamó al «diálogo y al entendimiento» y a «erradicar discursos de odio«.
El gobierno no se pronunció al respecto
La Casa Militar, encargada de la seguridad en la Casa Rosada, impulsó una investigación judicial contra dos periodistas del canal Todo Noticias por haber filmado en lugares supuestamente restringidos y sin autorización.
Los periodistas alegaron que contaban con permiso y que los lugares filmados suelen ser recorridos incluso por niños en visitas escolares.
Milei mantiene una áspera relación con la prensa, a la que suele descalificar con insultos y, en redes sociales, con la sigla NOLSALP: «No odiamos lo suficiente a los periodistas«.
La Asociación de Periodistas de la República Argentina (Apera), la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) y el Foro de Periodismo Argentino (Fopea) expresaron su preocupación.
«La decisión adoptada impacta directamente sobre la libertad de expresión y el derecho a la información, pilares fundamentales del sistema democrático», sostuvo ADEPA.
Fuente: www.diariolibre.com






