El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, advirtió este viernes que la crisis de seguridad en su país trasciende las fronteras nacionales y tiene efectos directos en el Caribe y Estados Unidos, al tiempo que pidió priorizar soluciones estructurales frente a la violencia y la migración.
Durante una entrevista con CNN, Fils-Aimé aseguró que si Haití se convierte en un país próspero y seguro el hemisferio se beneficiará y responderá al interés de cada país incluyendo los Estados Unidos.
“Creo que todos los países y la región entienden que un Haití seguro y próspero es un hemisferio próspero y es el interés nacional de cada país, incluyendo nuestros vecinos y Estados Unidos”, declaró el primer ministro.
El funcionario subrayó la cercanía geográfica con territorio estadounidense y su impacto. “Estamos a 700 millas de Estados Unidos. Lo que pasa en Haití tiene una incidencia directa en lo que ocurre en ese país”, sostuvo.
TPS para haitianos
El primero ministro haitiano también respondió a la situación que viven sus compatriotas en el país norteamericano y señaló que una eventual eliminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) podría agravar la situación interna de su país.
En la actualidad, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos se encuentra evaluando si el Gobierno de Donald Trump tiene el poder de revocar el TPS que protege cerca de 360 mil haitianos, al mismo tiempo que salvaguarda de la deportación y otorga un permiso de trabajo a extranjeros que no pueden regresar a sus países de manera segura debido a una emergencia como una guerra.
“Definitivamente complicaría el trabajo. Pero entiendo el derecho de cada país a definir su política migratoria. Este tema del TPS está actualmente en los tribunales y estamos a la espera del resultado. Sin embargo, desde el punto de vista humanitario, estas personas no deberían ser obligadas a regresar a Haití hasta que se resuelva el problema de seguridad”, expresó Fils-Aimé a CNN.
Según las declaraciones del primer ministro, los ciudadanos haitianos serán recibidos en su país de origen ya que no han salido por gusto, sino que ha sido más por la inseguridad y la falta de oportunidades.
“Por supuesto, son haitianos y recibiremos a todos nuestros ciudadanos. Pero no creo que hayan salido del país por gusto. Haití tiene un clima agradable; quienes lo conocen lo saben. Se van por la inseguridad y en busca de oportunidades económicas. Por eso, cuando dialogo con socios internacionales, insisto en que debemos cambiar el enfoque”, detalló.
Ayuda humanitaria
Por otro lado, Fils-Aimé enfatizó que la ayuda humanitaria es necesaria en este momento con una estrategia a corto plazo, mientras que otra estrategia a mediano y largo plazo para la ayuda al comercio que genere oportunidades para su nación.
Informó que muchos jóvenes se han unido a pandillas, algunos obligados y otros por decisión propia, debido a que tienen derechos de alimentarse y cuidar a sus familiares y “eso solo se logra con empleos dignos y bien remunerados”.
El primer ministro alertó además sobre el impacto de la violencia en la juventud, al indicar que cerca del 50 % de los miembros de pandillas tienen entre 13 y 18 años, mientras alrededor de 1.5 millones de niños no tienen acceso a educación.
Ante este panorama, informó que el Gobierno reactivó la Comisión Nacional de Desarme, Desmovilización y Reinserción. “Es una comisión que está para quitarles las armas a los jóvenes y devolverlos a la vida normal”, explicó.
“La juventud es el futuro de Haití. Necesitamos sacarlos de las pandillas porque ahora mismo están siendo forzados a entrar, están siendo utilizados como escudos, y debemos asegurarnos de crear oportunidades para su futuro.”
Fuente: www.diariolibre.com






