
El entierro de Carmen Teresa Navas, de 82 años, se celebró en la tarde del 19 de mayo en Caracas. / Crédito: Andrés Henríquez/EWTN.
Tras el fallecimiento de Carmen Navas, este domingo 17 de mayo en Caracas, los obispos de Venezuela elevaron sus oraciones y aseguraron que “el dolor de estos hermanos es el dolor de toda la familia venezolana”.
Carmen Navas tenía 82 años y fue la madre de Víctor Hugo Quero, un comerciante detenido irregularmente por las fuerzas de seguridad del chavismo en enero de 2025. Por más de año y medio, Navas emprendió una campaña para conocer el paradero de su hijo, visitando cárceles y reconocidos centros de tortura. Nunca obtuvo respuesta.
El 7 de mayo de este año, el gobierno interino chavista informó finalmente que Víctor Quero había fallecido el 24 de julio de 2025 en el Hospital Militar de Caracas. Carmen Navas fue llevada hasta el lugar donde había sido enterrado su hijo, en un terreno a las afueras de la capital, porque “ningún familiar se presentó a solicitar visita formal», según el comunicado del gobierno.
La anciana madre reconoció los restos de Víctor Hugo, que habían sido exhumados para practicar una autopsia y luego les dio sepultura en otro camposanto. Estos días, Navas participó en diversas actividades en memoria de su hijo, incluyendo una Misa el viernes 15 de mayo.
La periodista Maryorin Méndez, que acompañó a Navas en su búsqueda, contó a la BBC: «Ese día se vio con familiares y con amigos. Allí se descompensó dos veces, intentó decir unas palabras, dijo que era muy duro, que solo le pedía fuerzas a Dios. Y después de esas horas se apagó poco a poco».
Navas llegó al hospital diciendo que le dolía mucho el pecho, pero los exámenes no mostraron nada fuera de lo común. Murió poco más de 24 horas después de la Misa celebrada en la iglesia de La Candelaria en Caracas.
“Murió esperando la respuesta de las circunstancias y la fecha exacta en la que murió su hijo, porque ella decía que no creía en esa fecha”, agregó Méndez.
Las reacciones de la Iglesia Católica
Este lunes 18 de mayo, la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) emitió un comunicado en el que lamentan la muerte de Carmen Navas y aseguran elevar sus oraciones “para que el Señor Resucitado le haga partícipe de la vida eterna”.
“El fallecimiento de la señora Carmen Navas, tras meses de lucha por obtener información sobre su hijo y luego de haber experimentado el profundo dolor de su muerte, coloca, una vez más, ante la opinión pública nacional e internacional la dramática realidad de los privados de libertad debido a sus opiniones y posiciones políticas, y la que junto a ellos sufren cada día sus familiares y allegados, por la falta de adecuadas respuestas de las autoridades a sus justos reclamos”, dicen los obispos.
“El dolor de estos hermanos es el dolor de toda la familia venezolana”, sentenciaron.
La CEV reiteró su llamado para que sean liberados todos los presos políticos. Este lunes fue confirmada la liberación de Samantha Hernández, una joven de 16 años que había sido detenida en noviembre de 2025, presuntamente por ser familiar de un militar venezolano que está en el exilio y al que acusaron de conspirar contra el gobierno de Nicolás Maduro, hoy preso en Nueva York.
El cese de la persecución y la liberación de todos los presos de conciencia “es un camino imprescindible para restituir la convivencia y la paz ciudadanas, que tanto anhelamos los venezolanos”, concluye el episcopado.
La “última ofrenda” de Carmen Navas
El Cardenal Baltazar Porras, Arzobispo Emérito de Caracas, también se pronunció sobre lo ocurrido, asegurando que “las consecuencias del dolor, la tortura y la negación de saber de su hijo, condujeron a Carmen Teresa a su última ofrenda: la propia vida”.
Según el cardenal, el testimonio de esta madre venezolana, uno “valiente y esperanzado” debe contribuir a que “la libertad de todos los presos y la libertad de vivir en paz, mueva los corazones de los torturadores y mueva también a toda la población a exigir la vida justa y equitativa para todos, más allá de cualquier diferencia”.
El Cardenal Porras se encuentra en Barcelona, desde donde ofreció la Santa Misa —ante la imagen de la Virgen de Montserrat— por el eterno descanso de Carmen Navas y por Venezuela.
En Venezuela las madres mueren de dolor
El caso de Carmen Navas se ha convertido en un ícono de la lucha de una sociedad en contra del autoritarismo, la tortura y la cultura de muerte que se ha instalado en Venezuela desde hace más de dos décadas. Sin embargo, lo sucedido está lejos de ser una novedad.
Según reporta el diario venezolano Tal Cual, son cinco madres de presos políticos las que han fallecido en los últimos seis meses. En noviembre de 2025, falleció Yenny Barrios víctima del cáncer mientras su hijo, Diego Sierralta, estaba preso.
En enero de 2026, murió Carmen Dávila, de 90 años, madre de un doctor que había sido liberado pocas horas antes. Nunca pudieron reencontrarse. También en enero, falleció Yaris Salas de un infarto fulminante mientras se mantenía en vigilia a las afueras de una cárcel. Esta última era madre de Kevin Orozco, de 25 años, detenido por protestar luego de las cuestionadas elecciones presidenciales de julio de 2024. Kevin fue liberado pocos días después.
A finales de enero, Omaira Navas murió víctima de un accidente cerebro-vascular, pocas horas después de la liberación de su hijo, Ramón Centeno.
“Hay que llevar el mensaje. Esto tan difícil, tan estrecho y tan hondo de la cárcel nos tiene que llevar a un apostolado. Irnos a las cárceles a acompañar a las madres y a los padres. A acompañar a esas madres como la mía, que no descansó ni un minuto para verme libre”, expresó Ramón, hace algunas semanas, en una entrevista con ACI Prensa.
Fuente: www.aciprensa.com






