
Imagen referencial. / Crédito: SerhiiT/Shutterstock
El Arzobispo de Santa Fe, Nuevo México, Mons. John C. Wester, instó enérgicamente a la Administración Nacional de Seguridad Nuclear de Estados Unidos (NNSA por sus siglas en inglés) a detener la expansión de la producción de núcleos de plutonio, los detonadores utilizados en las armas nucleares.
En una declaración escrita —leída el 14 de mayo por un sacerdote en nombre de Mons. Wester en una audiencia pública—, el arzobispo describió las armas nucleares como “inmorales” y “genocidas”. El presbítero que leyó la declaración es de Hiroshima, (Japón), donde Estados Unidos lanzó la primera bomba atómica en 1945.
La audiencia, la cuarta de las cinco programadas para este mes, congregó a más de 130 personas presenciales y a unas 100 en línea, la gran mayoría de las cuales expresó su oposición al borrador de la declaración de impacto ambiental de la agencia gubernamental, en el que se expone su plan para aumentar la producción de núcleos de plutonio.
Mons. Wester cuestionó directamente la postura de la NNSA, de que el aumento en la producción de núcleos cumple con el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) de 1970. El prelado argumentó que el acuerdo central del tratado exige que los Estados poseedores de armas nucleares trabajen por el desarme, un compromiso que, según él, no se ha cumplido.
“El acuerdo esencial del TNP era que los Estados con armas nucleares intentaran negociar el desarme nuclear”, declaró Wester. “Las potencias nucleares nunca han cumplido con esa parte del acuerdo”.
La propuesta de la NNSA contempla la producción de al menos 80 núcleos nucleares al año para 2030, tal como lo exige la Ley de Autorización de Defensa Nacional de 2015, que podrían distribuirse entre el Laboratorio Nacional de Los Alamos en Nuevo México y el Sitio de Savannah River en Carolina del Sur.
Entre ambos centros, podrían producir alrededor de 200 núcleos nucleares al año.
El número actual de núcleos nucleares que se producen anualmente es información “clasificada”, según Toni Chiri, portavoz de la oficina de la NNSA en Los Alamos.
Chiri afirmó que la agencia valora la opinión pública y considerará los comentarios al preparar la declaración final de impacto ambiental.
“Paz mediante la fuerza atómica”
No obstante, Chiri enfatizó la misión de la NNSA. “Fabricamos armas que disuaden a nuestros adversarios. La fuerza atómica es esencial para la disuasión nuclear y la seguridad nacional de Estados Unidos”, afirmó.
Durante la audiencia, una pantalla mostró el lema de la NNSA: “Paz mediante la fuerza atómica”. La NNSA forma parte del Departamento de Energía de Estados Unidos.
La intervención del prelado tuvo especial peso al provenir de la Arquidiócesis de Santa Fe, que ha convivido durante décadas con el legado del desarrollo de armas nucleares en Los Álamos, al norte de Nuevo México.
El mensaje de Wester coincide con la enseñanza constante de la Iglesia de que el uso de armas nucleares es incompatible con la paz y la dignidad humana.
El Catecismo de la Iglesia Católica condena explícitamente la “destrucción de ciudades enteras o de amplias regiones con sus habitantes”, calificándola de “crimen contra Dios y contra el hombre”.
Sin embargo, no declara explícitamente que la posesión de armas nucleares sea inmoral. Ese lenguaje más contundente proviene más recientemente del Papa Francisco.
En 2022, Francisco escribió: “Deseo reafirmar que el uso de armas nucleares, así como su mera posesión, es inmoral”. El Pontífice manifestó esto en una carta al embajador Alexander Kmentt, presidente de la Primera Reunión de los Estados Partes, en relación con el Tratado de la ONU sobre la Prohibición de las Armas Nucleares.
Durante su primer año de pontificado, el Papa León XIV ha realizado múltiples llamamientos a la paz. También advirtió sobre los peligros de la guerra moderna, incluida la amenaza de una escalada nuclear en un momento en que las tensiones globales siguen siendo elevadas, y ha pedido que se renueven los esfuerzos internacionales hacia el desarme y la desescalada.
Hasta el 16 de julio se aceptarán comentarios sobre el borrador de la declaración de impacto ambiental. La NNSA espera emitir una decisión final a principios del próximo año, aunque algunos comentaristas señalaron que, dado que la agencia está obligada por ley a fabricar los núcleos, las audiencias públicas resultan inútiles.
Chiri afirmó, sin embargo, que “la NNSA escucha; tomamos en cuenta los comentarios, especialmente aquellos que abordan el documento, mientras trabajamos en la versión final”.
“A juzgar por la asistencia de esta noche, es evidente que el público está atento y desea expresar su opinión”, añadió.
Muchos asistentes a la audiencia también manifestaron su preocupación por el impacto ambiental, el consumo de agua, la gestión de residuos y la salud de los trabajadores y las comunidades aledañas. Varios oradores cuestionaron además por qué no se consideró seriamente una alternativa real de “no intervención”, es decir, la suspensión de la producción de nuevos núcleos.
Publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.
Fuente: www.aciprensa.com






