
El 20 de junio se cumplen cuatro años del asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar. / Crédito: David Ramos/EWTN News.
Las campanas de las iglesias católicas en México sonarán el 20 de junio “como un llamado a construir la paz”, al tiempo que se recordará a las víctimas de la violencia en el país, en el marco de la conmemoración del asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar, ocurrido hace cuatro años.
Campos Morales y Mora Salazar fueron asesinados el 20 de junio de 2022 dentro de su parroquia en la localidad de Cerocahui, en el estado mexicano de Chihuahua, cuando intentaban proteger a un hombre que era perseguido por un criminal y que también fue ultimado.
En un comunicado difundido este 14 de junio, el Diálogo Nacional por la Paz hizo un llamado a colocar el 20 de junio en las puertas de casas, escuelas y lugares de trabajo “un listón o banderín blanco”, que haga “visible el compromiso por la paz, el diálogo, la reconciliación o la esperanza”.
También pidió “tocar las campanas de las iglesias este 20 de junio a las 3:00 p.m. como un llamado a construir la paz a todos los sectores de la sociedad y renovar nuestro compromiso a formar la comunidad que hoy México necesita”.
Como tercer pedido, se alentó a “colocar en los altares de las iglesias fotografías de las personas desaparecidas durante las celebraciones del domingo 21 de junio”, así como “elevar una oración especial por las familias buscadoras e invitar a adolescentes y jóvenes a presentar las ofrendas, como signo de una Iglesia que reconoce su lugar y los acompaña en la construcción de esperanza”.
El Diálogo Nacional por la Paz surgió tras el crimen de los jesuitas como una iniciativa de la Iglesia Católica en México, impulsada por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), la Dimensión Episcopal para los Laicos, la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos de México (CIRM) y la Compañía de Jesús (Jesuitas) en México.
En su comunicado, el Diálogo Nacional por la Paz destacó que el 20 de junio “recordamos a los líderes religiosos asesinados, a los miles de desaparecidos, a las familias que viven la violencia, a los comerciantes que sufren la extorsión y a los bosques talados de manera clandestina”.
“Es un día para hacer memoria del dolor que nos tiene de pie en cada rincón de México y convocar a todos los sectores de la sociedad a redoblar el esfuerzo para sembrar la paz. En el dolor que vive este país, Jesús nos sigue llamando a la construcción de la paz”, aseguró.
Sobre el camino recorrido desde 2022, indicó que en “estos cuatro años hemos aprendido que el gran reto es construir una comunidad responsable y participativa capaz de decidir su propio destino”.
Mientras que “la violencia encierra a las personas e inhibe la participación social favoreciendo la imposición de proyectos e ideas criminales”, dijo, “el proceso de construir la paz implica salir al encuentro de los demás para sanar, participar y tener un criterio propio”.
“Construir hoy la paz implica sanar la herida de los desaparecidos, pensar en la juventud abandonada e imaginar la institucionalidad que México necesita. Esa herida se sana con verdad, con voluntad política y reparación del daño”, aseguró.
Fuente: www.aciprensa.com






