
Sagrado Corazón de Jesús / Crédito: Jonathan Dick, OSFS / Unsplash.
El Arzobispo de Arequipa, Mons. Javier del Río Alba, alentó a rogarle al Sagrado Corazón de Jesús por el Perú “fracturado y polarizado” ante el actual proceso electoral, en el que aún no se define oficialmente si Keiko Fujimori o Roberto Sánchez será quien guíe al país los próximos cinco años.
En un artículo titulado “El Corazón de Jesús y el Perú de hoy”, enviado a ACI Prensa este 13 de junio, el prelado recuerda que a lo largo de la historia muchos han recurrido al Sagrado Corazón de Jesús para pedirle por el mundo ante el estado de “calamidad” del mundo, para “alcanzar misericordia y hallar gracia en el socorro oportuno”.
Mons. Del Río animó a pedirle al Sagrado Corazón “por nuestro Perú que, como es sabido, desde hace ya demasiados años está atravesando uno de los tiempos más difíciles de su vida republicana”.
“Como lo viene demostrando el actual proceso electoral, nuestro querido Perú está fracturado y polarizado. Seguir así sería condenar a nuestra patria a un terrible fracaso. Dejémonos colmar por el amor de Dios y, guiados por Él, trabajemos unidos por el bien común de la nación”, afirmó.
Al 98.327% del conteo de votos, Fujimori obtiene el 50.012%, mientras que Sánchez recibe el 49.988%, una diferencia de apenas 4.519 votos de los poco más de 18 millones de la segunda vuelta, realizada el domingo 7 de junio.
El arzobispo peruano animó a contemplar “el Corazón de Jesús, abierto por la lanza de nuestros pecados, pero no lo hagamos como un acto meramente devocional y vacío de contenido sino como un acto de fe a través del cual reconozcamos que también nosotros, con nuestro corazón humano, estamos llamados a amar con amor divino”.
Recordando la encíclica Caritas in veritate del Papa Benedicto XVI, el prelado alentó a optar “por el amor que se exprese también en las relaciones sociales, económicas y políticas”.
Para concluir, Mons. Del Río pidió elevar la “mirada al Corazón abierto de Jesús en la Cruz” para pedirle: “Sagrado Corazón de Jesús, dame un corazón semejante al tuyo”.
Fuente: www.aciprensa.com






