
Santo Tomás de Aquino, pintura al óleo (izquierda). Raúl Haro, desarrollador de inteligencia artificial católica (derecha). Crédito: EWTN Noticias / Shutterstock
El desarrollador de inteligencia artificial católica Raúl Haro aseguró que es posible construir modelos de IA basados en principios filosóficos objetivos, en lugar de sistemas sustentados sólo en probabilidades estadísticas, una propuesta que, afirmó, permitiría ofrecer respuestas “moralmente más fiables” y reducir considerablemente el consumo de energía.
Durante una entrevista con EWTN Noticias, Haro explicó que el creciente interés de la Iglesia por la IA, impulsado por las reflexiones del Papa León XIV sobre esta materia, responde a la necesidad de orientar una tecnología cada vez más influyente.
«El problema, y es algo que muy bien ha dicho el Santo Padre, es que no son herramientas neutras. La IA carga con información y esa información, por el mismo paradigma de Silicon Valley, parte de la idea de que hay que conocer absolutamente todo para encontrar la respuesta más probable a un problema determinado”, afirmó.
Según explicó, los principales modelos desarrollados por las grandes empresas tecnológicas funcionan mediante cálculos estadísticos sobre enormes volúmenes de datos, lo que exige una gran capacidad de procesamiento y un elevado consumo energético.
Frente a ese enfoque, Haro propuso incorporar desde la base principios filosóficos que considera universalmente verdaderos.
“Nosotros, a partir de la lógica aristotélica y tomista, podemos saber que el principio de no contradicción podemos meterlo directamente en el silicio, y eso nos ahorra energía. Por ejemplo, que la vida es inalienable, que la dignidad de la persona es un principio. Que eso esté desde la base, sin que el modelo tenga que estar evaluando parámetros o calculando la siguiente palabra más probable, hace que realmente eso se transforme en ahorro de energía y también en una guía para la persona», explicó.
El especialista señaló que esta diferencia de enfoque también tiene implicancias éticas, ya que evita que la IA responda únicamente a criterios probabilísticos o relativistas.
En ese contexto, destacó el desarrollo de Aquinas, un motor lógico en el que su equipo trabaja desde 2022.
“Una de las cosas en las que nos hemos esforzado es hacer máquinas, y Aquinas es un motor lógico que incluso va a llegar a entrar en una laptop, que tiene justamente este fundamento realista en una lógica aristotélico-tomista. La idea es que pueda ser una guía y que ocupemos ese espacio como católicos que están ocupando ahorita estos grupos relativistas y este paradigma de Silicon Valley”, afirmó.
Haro consideró que el pensamiento de Santo Tomás de Aquino sigue ofreciendo herramientas válidas para afrontar los desafíos tecnológicos actuales.
En mayo de 2026, en el marco del lanzamiento de la carta encíclica Magnifica Humanitas, Christopher Olah, cofundador de Anthropic, reconoció que incluso los laboratorios más avanzados de IA, trabajan bajo incentivos económicos, geopolíticos y personales que pueden entrar en tensión con el bien común.
“Si queremos que esta tecnología salga bien, es enormemente importante que haya personas fuera de esos incentivos, personas que exijan seguridad, que presten atención y que estén dispuestas a decir cosas difíciles”, indicó.
Fuente: www.aciprensa.com






