A menos de dos semanas del inicio del año escolar, cerca de 90 niños de la comunidad El Aguacate en San Francisco de Jacagua, provincia Santiago, enfrentan la incertidumbre de dónde recibirán docencia, debido a que la escuela donde estudiaban fue demolida hace varios años y la construcción de un nuevo plantel continúa sin concretarse.
La situación mantiene preocupados a los residentes de la comunidad, quienes denunciaron que durante los últimos cuatro años los estudiantes han recibido clases en la iglesia de la localidad, espacio que ya no podrá continuar siendo utilizado para impartir docencia debido al inicio de las actividades religiosas y patronales.
Situación de la escuela
José Rafael Pichardo, residente en El Aguacate, explicó que unos 40 estudiantes han recibido docencia en la iglesia durante los últimos cuatro años, mientras que otros han tenido que ser trasladados a otro centro educativo en Salamanca. Indicó que para trasladarse a ese plantel los estudiantes deben recorrer más de dos kilómetros a pie, debido a que el servicio de transporte escolar no llega hasta la comunidad.
«Nosotros queremos que desde hoy, martes, ellos vengan aquí a darnos la cara y a decirnos qué es lo que van a hacer con la comunidad del Aguacate», reclamó Pichardo, al exigir una respuesta del Ministerio de Educación.
Los comunitarios señalaron que el antiguo centro educativo fue demolido con la promesa de que sería sustituido por una nueva infraestructura, pero hasta el momento la obra no ha sido iniciada.
Lorenzo Pichardo, otro de los comunitarios, sostuvo que representantes del Ministerio de Educación han acudido en varias ocasiones a la comunidad, pero hasta el momento no han colocado el primer bloque para iniciar la obra.
El activista dijo que el templo fue prestado para que los niños pudieran continuar sus estudios mientras se construía el nuevo plantel.
El problema, según explicó, es que la iglesia necesita recuperar su espacio para desarrollar sus actividades religiosas, especialmente con el inicio de las patronales de la comunidad.
Reacciones de la comunidad
El sacerdote católico Nicolás Domínguez también expresó su preocupación por la situación.
Aseguró que la comunidad lleva varios años esperando la construcción del plantel.
El sacerdote consideró que las autoridades han incumplido con la comunidad, por lo que reclamó mayor atención para las necesidades educativas de El Aguacate.
Mientras tanto, los padres y residentes esperan que las autoridades definan dónde recibirán docencia los cerca de 90 estudiantes cuando comience el próximo año escolar, debido a que la iglesia ya no está disponible para continuar funcionando como plantel educativo.
Fuente: www.diariolibre.com






