
Mons. Gustavo García-Siller, MSpS, Arzobispo de San Antonio, Texas (Estados Unidos). | Crédito: Arquidiócesis de San Antonio.
El Arzobispo de San Antonio, Texas (Estados Unidos), Mons. Gustavo García-Siller, anunció que John Mary Foster, sacerdote de la arquidiócesis, fue declarado culpable de cisma y dimitido del estado clerical.
Según un comunicado del arzobispo, Foster, quien fue incardinado en la Arquidiócesis de San Antonio en 2009, se ha referido públicamente al Papa Francisco y al Papa León XIV como “usurpadores”. También publicó mensajes supuestamente recibidos de Dios, Jesús y la Santísima Virgen por un integrante de la Mission of Divine Mercy, que él dirigía, y que, según afirmó, señalaban que el Papa León XIV “no es un verdadero Papa”.
A pesar de las reiteradas peticiones del arzobispo para que Foster se arrepintiera y pusiera fin a sus “acciones y enseñanzas cismáticas”, el sacerdote continuó celebrando Misa y omitiendo los nombres tanto del fallecido Papa Francisco como del Papa León XIV en la Plegaria Eucarística.
En respuesta a la desobediencia de Foster, un tribunal de canonistas independientes autorizado por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe llevó adelante un proceso judicial que comenzó el 10 de abril de 2025. El tribunal dedicó más de un año a examinar pruebas consistentes en declaraciones, acciones, homilías y enseñanzas de Foster. También escuchó el testimonio de diversos testigos.
El 20 de abril de 2026, el tribunal declaró a Foster culpable del delito de cisma por negarse a someterse al Romano Pontífice. Le impuso la excomunión latae sententiae y lo dimitió del estado clerical.
Foster no ejerció su derecho de apelación.
“Ser católico significa estar en comunión con el Papa —obispo de Roma y sucesor de San Pedro— y con el colegio de los obispos que está en comunión con él”, escribió Mons. García-Siller.
“A lo largo de la historia de la Iglesia, quienes rompen los vínculos con esta sagrada comunión a menudo afirman permanecer unidos a la verdadera Iglesia, aun cuando niegan a los sucesores de Pedro y de los Apóstoles con quienes discrepan”, continuó el arzobispo. “La historia ha demostrado que estos cismas —iniciados frecuentemente por líderes carismáticos y motivados por la política, la herejía o intentos de reforma mal ejecutados— siempre dan lugar a comunidades fragmentadas que dejan de estar en comunión con la Iglesia Católica”.
“Tristemente, este es el caso de John Mary Foster y de cualquiera que decida seguirlo fuera de la Iglesia Católica”, dijo. “El Sr. Foster ha elegido el camino de la desobediencia”.
Como consecuencia de la sentencia, Foster ya no posee facultades para celebrar los sacramentos, salvo en las circunstancias limitadas previstas por el derecho canónico.
Mons. García-Siller señaló que, aunque le ha prohibido celebrar Misa públicamente, “continúa haciéndolo”.
El arzobispo prohibió a todos los católicos asistir a cualquier Misa, actividad litúrgica o evento promovido por Foster o por la Mission of Divine Mercy en Canyon Lake, y dijo a EWTN News que “siguen sembrando división”. También exhortó a los fieles a suspender todo apoyo económico a Foster y a la Mission of Divine Mercy.
Mons. García-Siller afirmó que “las recientes medidas adoptadas contra él y la misión son dolorosas, pero justificadas”, porque “la arquidiócesis ha buscado el arrepentimiento de John Mary Foster y de la Mission of Divine Mercy” durante muchos años.
El prelado también alentó a los católicos a rezar por el arrepentimiento de Foster y su reconciliación con la Iglesia.
Artículo publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.
Fuente: www.aciprensa.com






