Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) mostraron este miércoles su solidaridad con Alemania tras atribuir a Rusia el ataque híbrido con drones en un aeropuerto de la ciudad de Leipzig del 4 de agosto, y aseguraron que preparan ya nuevas sanciones contra Moscú como respuesta.
«Está claro que tiene todas las características del terrorismo patrocinado por el Estado (…). Ya hemos convocado a los embajadores rusos, al igual que muchos Estados miembros, y debatiremos qué más podemos hacer», indicó la jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, a su llegada a la reunión informal semestral de los ministros europeos.
En concreto, apuntó que ya están tramitando la inclusión de 1,600 nombres relacionados con el complejo militar de Rusia en la lista de sancionados, y avanzó que «quizá haya más que añadir», aunque dejó claro que no se va a concretar nada en este encuentro informal.
Reacción ante ataques híbridos
Para Kallas, los «ataques híbridos en toda Europa» suponen una «llamada de atención para los países que no se han mostrado tan firmes al respecto».
La ministra irlandesa, Helen McEntee, cuyo país preside este semestre el Consejo de la UE, coincidió en que están trabajando en nuevas sanciones contra «más de 1,600 personas y entidades» rusas y que están estudiando qué más pueden hacer.
Expresó su solidaridad con Alemania, pero también con Estonia, Rumanía, Letonia, Polonia y otros países que han sufrido incursiones de drones en los últimos meses: «Ya no estamos hablando solo de amenazas híbridas, sino de una actividad significativa«, dijo.
- «No creo que debamos tolerar las amenazas de Rusia. Creo que nuestra postura es clara: estamos absolutamente unidos ante lo que son ataques muy evidentes y flagrantes contra el derecho internacional y en territorio europeo», enfatizó.
- El titular francés, Jean-Noël Barrot, manifestó «plena solidaridad» con Alemania y señaló que ha convocado al encargado de negocios ruso en París para «protestar enérgicamente sobre los indicios que nos han facilitado nuestros amigos alemanes, que están bien fundamentados y que permiten demostrar que existía la intención de sabotear este avión y esta base logística que han utilizado Alemania y Europa para apoyar a Ucrania» en Leipzig.
Afirmó que se trata de un intento por parte del Kremlin de «desestabilizar a la Unión Europea, sus procesos democráticos, pero también, evidentemente, su apoyo a Ucrania».
Avanzó que apoyará las propuestas de sanciones presentadas por Alemania y que Francia añadirá medidas restrictivas contra una serie de buques de la llamada flota fantasma rusa.
El ministro polaco, Radoslaw Sikorski, indicó que la UE debería, «ante todo, imponer sanciones a las empresas y a las personas rusas que alimentan la maquinaria bélica de (el presidente ruso, Vladímir) Putin».
«Y hay una propuesta que solo necesita la aprobación política para hacerlo, dirigida contra unas 1,619 empresas y personas (…). Y deberíamos aprobarla como respuesta a los ataques de Putin contra Alemania y otros países», afirmó.
Sikorski abogó también por «dificultar la actuación de los diplomáticos y espías rusos en toda Europa» mediante el cierre de consulados -dijo que él ha cerrado todos los consulados rusos en Polonia-, pero también insistiendo en que los ciudadanos de Rusia utilicen pasaportes biométricos o que sus diplomáticos no puedan salir del país en el que están acreditados.
«Ya no estamos en tiempos de paz normales. La guerra híbrida no es solo una molestia en internet. La guerra híbrida implica escuadrones de asesinato, incendios provocados, atentados contra trenes en marcha -como en Polonia- y violaciones del espacio aéreo con drones y misiles de crucero. Tenemos que convencer a Putin de que tales acciones tienen un precio«, advirtió.
Para el ministro lituano Kestutis Budrys, «los ataques híbridos de Rusia contra nosotros ya no son híbridos, son muy agresivos«, y consideró que Rusia «no es consciente del coste político de sus actividades híbridas contra nosotros».
«Para ellos, es la forma más barata de generar tensiones en nuestra sociedad. Por eso, nuestro objetivo es demostrar que estas actividades ni nos intimidarán ni nos impedirán apoyar a Ucrania y mantener nuestra presión sobre Rusia«, recalcó.
La ministra letona, Baiba Braze, fue más allá y vio necesario «modificar los paquetes de sanciones«: «Necesitamos una aceptación más dinámica y rápida de aquellos ecosistemas que están listos para ser sancionados como, por ejemplo, el ecosistema de misiles de Rusia o de pagos», indicó.
Opinó que cualquier formulación del Consejo de ministros de la UE «puede hacerlo en su ámbito específico», y esperó que a mediados de septiembre pueda ampliarse la lista de sanciones individuales.
La ministra sueca, Maria Malmer Stenergard, recordó que su país, junto a España, Polonia y Países Bajos, ha propuesto volver a plantear el uso de los activos rusos congelados por sanciones
Fuente: www.diariolibre.com






