InicioCiencia & TecnologíaUn streamer compartía películas descatalogadas. Ahora Enrique Cerezo quiere que vaya a...

Un streamer compartía películas descatalogadas. Ahora Enrique Cerezo quiere que vaya a dos años a prisión y que pague 870.000 e…

Un streamer compartía películas descatalogadas. Ahora Enrique Cerezo quiere que vaya a dos años a prisión y que pague 870.000 euros

En octubre de 2021, cinco agentes antidisturbios equipados con escudos, escopetas tácticas y un ariete irrumpieron en el domicilio de un youtuber burgalés conocido como «El Feo». No buscaban armas, drogas o delincuentes que hubieran cometido delitos de sangre, sino discos duros con películas. Películas fuera de circulación, que nadie ofrecía en casi ninguna parte de internet y cuyos derechos de explotación permanecían en un limbo legal hasta ese momento.

David contra Goliat. Con ese asalto arranca el proceso judicial que ha culminado este 9 de abril con el juicio en Burgos contra El Feo, nick del responsable del canal de YouTube La Maldita y de la ya clausurada web Zoowoman. La acusación particular, encabezada por EGEDA (la entidad de gestión de derechos de productores audiovisuales que preside Enrique Cerezo desde 1998), solicita dos años y medio de prisión y una indemnización que las partes cifran entre 850.000 y 870.000 euros.

Sin ánsimo de lucro. Zoowoman era una plataforma sin publicidad, suscripción o ningún tipo de modelo de negocio. Su propósito era rescatar y poner a disposición del público obras audiovisuales descatalogadas, películas cuyas productoras habían desaparecido o que tuvieron una distribución comercial errática o directamente nula. Zoowoman funcionaba como un repositorio colectivo de enlaces: los propios usuarios de la comunidad compartían accesos a películas alojadas en servidores externos como MEGA o archive.org, sin que los archivos residieran en la web.

Web hermana. La Filmoteca Maldita, el canal de YouTube asociado y que de momento sigue activo, funciona como un archivo de ensayos que dan contexto histórico y lecturas culturales del cine de género y de culto. Incluye cerca de 4.000 análisis de películas (según datos aportados por la defensa de El Feo), lo que resulta pertinente a la hora de acercarse a sus intenciones de difusor cultural, más que de mero explotador. Varios de esos vídeos, así como las películas a menudo inencontrables que residían en Zoowoman, se han utilizado como material docente en universidades como la UNAM, la Universidad de Buenos Aires o la Universidad de Medellín, tal y como afirma el propio Feo en un vídeo donde explica su caso.

El argumento legal. La acusación no puede esgrimir el lucro directo de El Feo porque Zoowoman no generaba ingresos, de modo que se apoya en la reforma del Código Penal de 2015, que amplió la definición de piratería para incluir el «beneficio económico indirecto». Bajo esa interpretación, ofrecer películas gratis puede considerarse un «gancho» para atraer seguidores al canal principal y reforzar la reputación del creador y generar ingresos por otras vías, lo que constituiría lucro penalmente relevante aunque no haya dinero de por medio.

La investigación policial cifró en unos 12.000 euros el supuesto lucro indirecto obtenido de esa forma. El acusado se defendió explicando que esa cantidad equivale a sus ingresos totales como streamer durante sus primeros cuatro años de actividad, y que los mensajes que los agentes interpretaron como códigos de una red de piratería eran donaciones de su comunidad («por tu cumpleaños», «para que te tomes algo»), coherentes con el modelo de micromecenazgo de cualquier creador independiente. En enero de 2025, antes de que el juicio llegara a celebrarse, la acusación intentó un acuerdo: si se declaraba culpable y pagaba 100.000 euros la condena se rebajaría a un año de cárcel. El Feo lo rechazó.

Quién demanda. Enrique Cerezo, aparte de presidir la entidad demandante, es propietario de Video Mercury Films, la distribuidora que controla entre el 70 y el 80% de todo el cine español, con un catálogo de más de 7.000 títulos. Es también el presidente del Atlético de Madrid y el impulsor de FlixOlé, la plataforma de streaming lanzada en 2020 con la intención de difundir cine español de todas las épocas, buena parte de él descatalogado o no visto desde hacía décadas. La denuncia que acabó con la redada de 2021 se produjo poco después del lanzamiento de FlixOlé, cuyo catálogo coincidía en buena parte con el que difundía Zoowoman. La lógica, descrita por el propio acusado, es que Zoowoman ofrecía gratis lo que la nueva plataforma cobraba en una suscripción.

Cerezo no ha realizado declaraciones públicas sobre el caso. EGEDA actúa como acusación particular en nombre de los productores cuyos derechos administra, lo que incluye las películas del catálogo de Video Mercury. No es la primera vez que EGEDA se embarca en denuncias de este tipo: en 2017 denunció a distribuidores de dispositivos WebTV y en 2022, a 17 webs que difundían contenidos sin permiso, entre las que se encontraba Zoowoman.

Más allá del juicio. Si prospera la tesis del lucro indirecto, cualquier canal de divulgación cultural gratuito que construya audiencia podría ser potencialmente perseguido bajo el mismo paraguas legal. Hay precedentes internacionales que apuntan en la misma dirección. En Estados Unidos, el caso de Hachette contra Internet Archive, resuelto en 2024 con una derrota del archivo digital, demostró que los tribunales tienden a priorizar los derechos del titular frente a argumentos de acceso cultural, incluso cuando el modelo no tiene ánimo de lucro. 

La cuestión legal. España tiene un régimen para obras huérfanas (transpuesto de una directiva europea en 2014 y desarrollado por Real Decreto en 2016) pero su uso está reservado exclusivamente a instituciones culturales públicas como museos, bibliotecas o filmotecas. Un particular o un creador digital independiente no puede ampararse en él, lo que deja sin cobertura legal precisamente el tipo de iniciativa que representa Zoowoman y que queda en entredicho desde el mismo momento en el que Cerezo crea FlixOlé para que esas películas dejen de estar inaccesibles.

Imagen | Casa de América

En Xataka | La IA se ha construido saqueando el contenido de Internet. Ahora hay gente que quiere cobrar por permitirlo


La noticia

Un streamer compartía películas descatalogadas. Ahora Enrique Cerezo quiere que vaya a dos años a prisión y que pague 870.000 euros

fue publicada originalmente en

Xataka

por
John Tones

.

Fuente: www.xataka.com

RELATED ARTICLES
- Advertisment -
Google search engine
Google search engine
Google search engine

Most Popular