
Misa en Santiago de Chile por el Día del Trabajo / Crédito: Iglesia Católica en Santiago
En el marco de la fiesta de San José Obrero y Día del Trabajo, la Arquidiócesis de Santiago de Chile celebró este jueves a los trabajadores con una Misa en la Catedral Metropolitana.
La Eucaristía estuvo presidida por el Arzobispo de Santiago, Cardenal Fernando Chomali, y concelebrada por el arzobispo emérito, Cardenal Celestino Aós, y los obispos auxiliares, Mons. Álvaro Chordi, Mons. Alberto Lorenzelli, Mons. Luis Migone, y demás sacerdotes.
Asistieron a la celebración el ministro de Trabajo, Tomás Rau Binder, referentes del mundo sindical, empresarial, funcionarios políticos y miembros de organismos internacionales.
En su homilía, el Cardenal Chomali reflexionó sobre la importancia del trabajo en la vida humana, destacando que no se trata de “una dimensión accidental” de la vida de las personas, sino de algo esencial, que “toca el corazón”.
Al mencionar que el trabajo permite el sustento y constituye una verdadera vocación, el purpurado afirmó que se trata de “un don de Dios”, y remarcó que “se nos ha confiado, a través del trabajo, transformar el mundo”.
Ante los desafíos del mundo actual, tales como la precariedad laboral o los salarios insuficientes, el arzobispo exhortó a adquirir una mirada más amplia del crecimiento, no sólo en el aspecto económico, sino también espiritual, familiar y moral.
En ese sentido, hizo hincapié en la primacía de las personas por sobre las cosas, y advirtió sobre la deshumanización, reconociendo que “no hay nada más doloroso para un ser humano que sentirse instrumentalizado”.
Dirigiéndose a los referentes de distintos sectores de la sociedad, el Cardenal Chomali les recordó que “antes de ser dirigente sindical, empresario o político, somos seres humanos, y eso nos une”, y sostuvo la necesidad de avanzar en el ofrecimiento de oportunidades de trabajo digno para todos, incluidos los migrantes.
Fuente: www.aciprensa.com






