Un ataque armado ocurrido en la localidad de Malong, en la comuna de Kenscoff, Haití, dejó dos hombres muertos y una persona desaparecida, en un hecho atribuido a la coalición “Viv ansanm”, que vuelve a evidenciar la fragilidad de la seguridad en esa zona del país.
De acuerdo con el medio haitiano Le Nouvelliste, el incidente se registró el viernes 1 de mayo de 2026, cuando individuos fuertemente armados irrumpieron en la comunidad, asesinaron a dos hombres identificados como Cheristin y Josué Fortuné, y posteriormente incendiaron una vivienda con los cuerpos en su interior.
Durante el ataque, al menos tres personas fueron secuestradas por los agresores. Sin embargo, dos de ellas lograron escapar, mientras que una continúa desaparecida, lo que ha generado preocupación entre los residentes de la zona, quienes denuncian la persistencia de acciones violentas en áreas rurales y periféricas.
El hecho se produce pocos días después de que la Policía Nacional de Haití (HNP) difundiera mensajes sobre una supuesta mejoría en la situación de seguridad en Kenscoff. En una publicación oficial, la institución afirmó haber implementado un nuevo dispositivo de control territorial, respaldado por unidades especializadas y efectivos de las Fuerzas Armadas de Haití, con el objetivo de recuperar espacios bajo influencia de grupos armados.
Según la versión oficial, el incremento de patrullajes y operativos permitió retomar varias localidades estratégicas, así como fortalecer la presencia policial mediante la incorporación de agentes de la promoción 35, lo que, a juicio de las autoridades, mejoraría la capacidad de respuesta en el terreno.
La queja del alcalde
No obstante, estas afirmaciones contrastan con la situación descrita por autoridades locales. El alcalde de Kenscoff, Massillon Jean, aseguró que no se han producido avances sustanciales en materia de seguridad en los últimos tres meses. Indicó que, aunque los grupos armados no han expandido su control territorial desde febrero, continúan operando en las zonas que ya dominaban.
“El municipio no se limita al centro de la ciudad”, advirtió el alcalde, al explicar que, si bien en el casco urbano se mantiene cierta normalidad con el funcionamiento de escuelas, mercados y centros de salud, varias secciones comunales permanecen bajo control de bandas armadas.
Entre las áreas señaladas figuran Nouvelle-Touraine, Bongard, Platon Fusillé y parte de Belle Fontaine, donde, según denuncias, los grupos armados continúan cometiendo robos, asesinatos y ataques contra la población, incluyendo la destrucción de medios de subsistencia de comunidades campesinas.
La situación en Kenscoff refleja un patrón más amplio de inseguridad en Haití, donde múltiples localidades enfrentan desde hace más de 16 meses la presencia sostenida de grupos armados, en un contexto de débil control estatal y limitadas capacidades de respuesta, lo que mantiene a la población en condiciones de alta vulnerabilidad.
Fuente: www.diariolibre.com






