
El sacerdote Rogelio Deán Puerta durante la Misa por la Solemnidad de la Santísima Trinidad, en el Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre. / Crédito: Arzobispado de Santiago de Cuba.
El rector del Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, P. Rogelio Deán Puerta, dijo que en la difícil situación en que se encuentra Cuba, es necesario seguir rezando para que los cubanos puedan dialogar y entenderse, manteniendo la confianza en Cristo.
“Uno de los grandes problemas en nuestra historia nacional cubana precisamente ha sido, desde hace mucho tiempo, las grandes diferencias entre los cubanos”, señaló el sacerdote durante la Misa por la Solemnidad de la Santísima Trinidad.
Desde el principal santuario cubano, añadió que esa desunión y “exaltación de la soberbia” han llevado al país a sufrir mucho.
“A veces, el sentimiento de la justicia a lo largo de la historia nos ha llevado precisamente a un enfrentamiento estéril que no conduce precisamente a una renovación, a un futuro anclado en el amor y en la paz”, añadió.
“La justicia, si no nos lleva al amor y a la paz, nunca será una auténtica justicia”, afirmó.
En su homilía, el P. Deán Puerta reconoció que en el país hoy prima la tristeza por la falta de horizontes, sin embargo, recordó que es importante que el cristiano sea alegre, con una alegría “anclada en la fe” para que no sea una emoción variable y momentánea.
El sacerdote puso como ejemplo a los santos que “iban al martirio alegres”. “Las circunstancias influyen y mucho, pero ciertamente en mi vida mando yo, en mi interior decido yo. El nivel de fe, de vida en el espíritu, lo decido yo dentro de mí. Y evidentemente, yo también soy dueño de mis esperanzas”, señaló.
Por ello, llamó a tener claro que la esperanza solo puede ser depositada en Cristo, en quien se puede creer incluso en tiempos duros. “Es un reto cuando yo decido creer a pesar que las circunstancias” empujan a todo lo contrario, expresó.
“En el Evangelio Jesús es muy claro, si crees en Él hay salvación, hay cambio, hay novedad, hay felicidad, hay alegría; no crees en Él, entonces hay condena”, recordó el rector, quien exhortó a estar vigilantes porque “el odio es sutil y va causando mella. Nos va enfrentando los unos a los otros, y nos va alejando de esa comunión que es el estilo de Dios, que es lo que quiere Dios para nosotros”.
Por ello, animó a seguir rezando “por la unidad de todos los cubanos. Por el amor entre los cubanos. Para que desaparezca la soberbia, las autosuficiencias, los deseos de poder que nos hieren, y que podamos dialogar y entendernos”.
“Necesitamos entendernos. El entendimiento a veces no puede ser dilatado. El entendimiento urge, para que de verdad podamos ser felices viviendo en comunión”, expresó el P. Deán Puerta, quien pidió a la Virgen de la Caridad que “siga intercediendo, para que de verdad podamos vivir el don de la comunión”.
Fuente: www.aciprensa.com






