
El P. Leonardo Loures celebra la Misa en una región misionera de la Amazonía. / Crédito: Arquidiócesis de Juiz de Fora.
Jóvenes de la Arquidiócesis de Juiz de Fora (Brasil) irán del 7 al 30 de julio de misión a la Amazonía, específicamente a la parroquia de São Martinho de Lima, en Óbidos, para ayudar al párroco Leonardo Loures en la atención de 36 comunidades y 15 zonas misioneras, algunas de las cuales reciben Misa solo una vez al mes debido a las grandes distancias y la falta de sacerdotes.
De las 51 comunidades y zonas misioneras atendidas por la parroquia, solo cinco se encuentran en la zona urbana y tienen celebraciones semanales. Las demás están dispersas en regiones más remotas y dependen de las visitas periódicas del sacerdote.
“El mayor desafío es llegar a las comunidades. Tenemos caminos en mal estado, largas distancias y, a menudo, no sabemos qué nos encontraremos en el camino. Durante la temporada de lluvias, nos topamos con lodo; en la estación seca, extensas zonas arenosas. Hay comunidades que requieren dos, tres o incluso cuatro horas de viaje”, dijo el P. Leonardo, misionero en la región amazónica y perteneciente al clero de Juiz de Fora.
La misión será llevada a cabo por la Comunidad Continental de Jóvenes Misioneros (JCM), integrada por jóvenes y adultos de parroquias, movimientos y grupos pastorales de la arquidiócesis de Minas Gerais. La iniciativa forma parte de la alianza entre las diócesis de Juiz de Fora y Óbidos a través del proyecto Iglesias Hermanas de la Conferencia Nacional de Obispos Católicos de Brasil (CNBB).
Según el padre Leonardo, la falta de sacerdotes representa un desafío para la evangelización de la región. «Hoy atiendo solo a 36 comunidades y 15 zonas misioneras. Hay domingos en que celebro cuatro, cinco o incluso seis misas. Muchas veces logramos garantizar la asistencia sacramental, pero no podemos ofrecer toda la presencia pastoral que las comunidades merecen», dijo.

El P. Leonardo afirmó que la presencia de los misioneros fortalece la comunión entre las Iglesias locales y ayuda a ampliar los horizontes de quienes participan en la experiencia.
“La gente de aquí se siente valorada cuando personas de tan lejos vienen a conocer su realidad”, dijo. “Pero suelo decir que quienes más ganan son los que vienen. Los misioneros encuentran una Iglesia diferente, un pueblo que vive su fe intensamente y una realidad que provoca una profunda reflexión sobre sus propias vidas”, añadió.
Jóvenes Misioneros
Entre los participantes de la misión se encuentra Bernardo da Silva Brigolini Porfírio, de 22 años, de la parroquia de São Pedro Apóstolo en Pequeri. Su deseo de ir a la Amazonía nació tras una experiencia misionera promovida por la JMC en su ciudad.
«Estoy absolutamente seguro de que Dios está preparando mi corazón», afirmó. «El fortalecimiento de la fe se da no solo a través de lo que llevamos, sino principalmente a través de lo que recibimos. Estoy seguro de que las experiencias, los testimonios y la fe de esas personas también transformarán mi vida».
Para Bernardo, decir «sí» a la misión es permitir que Dios le guíe por nuevos caminos.

«Una experiencia misionera es mucho más que viajar o participar en reuniones. Es permitir que Dios toque el corazón a través de cada persona, cada gesto y cada encuentro. La misión transforma no solo a quienes son visitados, sino también a quienes sirven», concluyó.
Redescubriendo el valor de la Misa
La estudiante Gabriella Fernandes Silva Costa, de 21 años, participará en la misión por segunda vez. Estuvo en Óbidos en 2024 y dijo que la experiencia transformó su forma de vivir la fe y de valorar la Eucaristía.
“Muchas personas no pueden asistir a Misa semanalmente debido a la distancia, pero eso no debilita su fe. Al contrario. Cuando hay Misa, se visten con sus mejores galas porque entienden ese momento como el compromiso más importante de la semana”, afirmó.
“Esto me hizo reflexionar mucho sobre cómo, a veces, no valoramos lo que tenemos tan cerca”, añadió.
Gabriella expresó que “la fe de esas personas me impresionó profundamente. Es una fe viva y fuerte, capaz de sostener la vida incluso ante las dificultades”.
La Misa de envío de los misioneros se celebrará el próximo domingo 21 de junio en la Catedral de Juiz de Fora y será presidida el Arzobispo, Mons. Marco Aurélio Gubiotti.
Cómo ayudar a la misión
Los misioneros están recaudando fondos para cubrir los gastos de viaje y logística de la misión.
Quienes deseen contribuir pueden comunicarse con el Centro Pastoral Arquidiocesano de San Juan Pablo II al teléfono +55 (32) 98891-4459 para obtener información sobre cómo colaborar.
Publicado originalmente en ACI Digital. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.
Fuente: www.aciprensa.com






