
Personas rezan durante una vigilia con velas por los haitianos que viven en Estados Unidos bajo el programa de Estatus de Protección Temporal (TPS) en Miami, el 3 de febrero de 2026. / Crédito: Giorgio Viera / AFP vía Getty Images
El Arzobispo de Miami, Mons.Thomas Wenski, y obispos de todo Ohio están pidiendo la extensión del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los haitianos que viven en Estados Unidos, y exhortan a una solución más permanente para atender a los refugiados.
En abril, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó la legislación H.R. 1689, que extendería el TPS para los haitianos por tres años más, lo cual es “una línea de vida crítica para quienes desesperadamente buscan evitar regresar al caos de la nación insular”, dijo Mons. Wenski en una columna para la Arquidiócesis de Miami. Ahora se espera la consideración del Senado.
El TPS es un estatus migratorio otorgado a ciudadanos extranjeros elegibles de países designados que no son seguros para el retorno debido a conflictos en curso, desastres ambientales u otras condiciones extraordinarias.
En 2025, la entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, terminó la designación de TPS para migrantes de Siria, Haití y otros países.
Para combatir esta decisión, el proyecto de ley —que necesita aprobación del Senado para entrar en vigor— proporcionaría “un alivio a más de 350,000 haitianos que hoy viven y trabajan legalmente en Estados Unidos bajo la protección del TPS”, dijo Mons. Wenski.
“Cada día, veo las consecuencias humanas de decisiones de política pública muchas veces no intencionales que generan incertidumbre crónica, miedo y la ruptura de familias y comunidades enteras. Ahora le corresponde al Senado votar a favor de extender las protecciones TPS para los haitianos”, afirmó.
Mons. Wenski señaló que Haití “sigue siendo un país al borde del colapso”, destacando la “violencia generalizada de pandillas y secuestros, una epidemia rampante de cólera y una creciente inseguridad alimentaria”.
“La falta de instituciones estatales funcionales ha provocado un colapso general de la seguridad, con ataques contra mujeres y niños que se han vuelto comunes”, añadió.
“Sería un acto de crueldad absoluta que Estados Unidos envíe a familias de regreso a condiciones tan peligrosas e inseguras”, lo cual además “agravaría la crisis humanitaria en curso en Haití”, dijo Mons. Wenski.
Los haitianos en Estados Unidos “son trabajadores que ocupan empleos que, de no ser por ellos, quedarían vacantes”, señaló. “La expulsión repentina de los beneficiarios del TPS haitiano tendría consecuencias devastadoras para la economía de nuestro país”.
El Arzobispo Wenski afirmó que entiende que lo “temporal debe ser temporal”, pero que “sin otra alternativa viable, el TPS es lo que está disponible”.
Es “una herramienta imperfecta” y “no puede sustituir el trabajo difícil de la reforma migratoria que el Congreso debe emprender tarde o temprano”, agregó.
La aprobación del proyecto en el Senado daría “un respiro a los haitianos” y permitiría a los legisladores “tiempo para explorar soluciones más duraderas y funcionales”.
Obispos de Ohio “profundamente afligidos” por la situación de los vecinos haitianos
Los obispos de Ohio, a través de la Catholic Conference of Ohio, también se pronunciaron sobre el tema, calificando la situación como “un fracaso moral y social que se desarrolla ante nuestros ojos”.
La Conferencia emitió un comunicado el 22 de junio en el que urge acción, afirmando que los obispos están “profundamente afligidos por la situación de nuestros vecinos haitianos en Ohio”.
De cara al 250 aniversario de Estados Unidos, “recordamos las grandes declaraciones de nuestros documentos fundacionales para establecer un país libre donde las personas puedan prosperar”, escribieron los obispos. “Por ello, como ciudadanos orgullosos y fieles de Estados Unidos, debemos asumir la responsabilidad de apoyar el bien común de nuestro país y amar al prójimo como a nosotros mismos”.
Los obispos “han sido testigos de las vidas ejemplares que las familias haitianas han construido en Ohio”.
“Trabajan duro, sostienen a sus familias, adoran a Dios regularmente y buscan vivir en paz. Ahora esperan la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos, probablemente por motivos técnicos, sobre si el TPS continuará”, señalaron.
La Corte Suprema está revisando el intento del gobierno de terminar el TPS, luego de que tribunales inferiores bloquearan la terminación al determinar que el proceso de la administración fue ilegal.
El tribunal escuchó los argumentos orales en abril y se espera una decisión en los próximos meses sobre si la administración de Donald Trump puede terminar el programa TPS para haitianos y sirios.
Los obispos afirmaron que “no encuentran justificación moral para terminar su [TPS] sin una alternativa para ajustar su estatus migratorio”.
Si bien afirmaron “el derecho y la responsabilidad de la nación de regular la inmigración y proteger sus fronteras”, también señalaron que Estados Unidos “ha fallado continuamente en sus intentos de lograr una reforma migratoria integral”.
“Deberíamos tener la voluntad política y social para establecer y mantener un proceso migratorio ordenado, al mismo tiempo que ofrecemos un lugar en Estados Unidos para quienes huyen de la violencia o de graves dificultades económicas”, indicaron.
Los obispos llamaron a los católicos de Ohio y a todas las personas de buena voluntad “a orar por Estados Unidos en sus 250 años y a reflexionar sobre nuestra responsabilidad como ciudadanos y seguidores de Jesucristo”.
Publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.
Fuente: www.aciprensa.com






