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Mons. Jaime Calderón, Arzobispo de León, en el estado mexicano de Guanajuato, advirtió a los fieles de la presencia de un hombre que, habiendo sido expulsado del estado clerical, se presenta “públicamente como sacerdote católico y ha realizado actos de culto en una funeraria de esta ciudad”.
El prelado informó que Francisco Isaías Rodríguez Núñez “no pertenece al presbiterio de la Arquidiócesis de León, no cuenta con nombramiento alguno, ni posee autorización o facultad concedida por esta autoridad eclesiástica para ejercer ministerio alguno dentro del territorio arquidiocesano”, según se indica en un comunicado publicado el 25 de junio.
El arzobispo indicó que Rodríguez Núñez fue ordenado diácono católico en 2018 en la Prelatura Territorial de Jesús María del Nayar; pero en febrero de 2022 -y sin haber sido ordenado sacerdote-, “fue expulsado del estado clerical”.
“Por tanto, no se encuentra autorizado para ejercer legítimamente el ministerio sacerdotal en la Iglesia Católica”, subrayó.
El arzobispo relató asimismo que algunos fieles cuestionaron a Francisco Isaías Rodríguez Núñez sobre su identidad y «adscripción eclesiástica», a lo que este respondió con “información falsa, manifestando pertenecer al presbiterio de la Arquidiócesis de León, afirmación que ha sido plenamente desmentida por las verificaciones realizadas por esta autoridad eclesiástica».
Mons. Calderón precisó que la celebración de la Misa y los sacramentos “exige no solamente la válida recepción de las órdenes sagradas, sino también la legítima comunión con la Iglesia y las facultades requeridas por el derecho”.
Por ello, exhortó a los fieles a verificar “antes de organizar o participar en celebraciones sacramentales o actos de culto presididos por personas desconocidas”. Asimismo, pidió abstenerse de “promover, solicitar o participar en actos ministeriales organizados por personas que carezcan de la debida autorización eclesiástica”.
Finalmente, el arzobispo agradeció a quienes, “con sentido de comunión eclesial y responsabilidad, informaron oportunamente sobre esta situación, contribuyendo así al cuidado de la vida sacramental y pastoral de nuestra Iglesia particular”.
Fuente: www.aciprensa.com






