
Tumba de Fray Augusto Rafael Ramírez Monasterio. / Crédito: Provincia Franciscana “Nuestra Señora de Guadalupe”
Exactamente 43 años después de haber sido asesinado por guardar el secreto de confesión, el fraile guatemalteco Augusto Rafael Ramírez Monasterio será beatificado el próximo 7 de noviembre a las 10:00 a.m. (hora local).
Así lo dio a conocer a través de un comunicado, Fray Edgardo Manuel Pérez Tejerica, ministro de la Provincia Franciscana de Centroamérica y Panamá, quien precisó que la Misa se realizará en Finca Florencia, ubicada en el departamento de Sacatepéquez, a unos 35 kilómetros de la ciudad de Guatemala.
El 22 de enero, el Papa León XIV firmó el decreto que reconoce el martirio de Fray Augusto Ramírez Monasterio, aprobando así su beatificación.
¿Quién fue Fray Augusto Ramírez Monasterio?
Fray Augusto Ramírez Monasterio ejerció su ministerio en una etapa de profunda convulsión social y violencia en Guatemala, marcada por más de tres décadas de guerra interna (1960–1996), en la que el Estado combatió a grupos insurgentes.
En el sitio web de la Orden de los Frailes Menores (OFM), se indica que en 1983 Fray Augusto fue capturado por haber confesado a un campesino implicado en la guerrilla.
Las autoridades lo acusaron de simpatizar con movimientos contrarios a las autoridades, por lo que fue secuestrado y sometido a torturas con la intención de obligarlo a revelar lo escuchado en confesión; sin embargo, se negó a traicionar el sigilo sacramental.
El 7 de noviembre de 1983 fue nuevamente detenido y esta vez asesinado. Cuando fue hallado, su cuerpo presentaba signos de tortura y múltiples impactos de bala.
La ceremonia de beatificación se celebra precisamente el 7 de noviembre, al cumplirse 43 años de su muerte.
“Una huella de santidad”
En el comunicado, Fray Pérez Tejerica aseguró que el futuro beato dejó un “testimonio luminoso” para todos los católicos.
“Viviendo el Evangelio al estilo de San Francisco de Asís, dejó una huella de santidad, entrega y servicio que continúa inspirando a las nuevas generaciones”,
Asimismo, señaló que la beatificación constituye una “inmensa gracia para la Iglesia que peregrina en Guatemala”, así como para “nuestra Provincia Franciscana y para toda la Familia Franciscana”.
Por ello, instó a los franciscanos a agradecer a Dios “por este reconocimiento que la Iglesia hace de la vida ejemplar de nuestro hermano”, y afirmó que este acontecimiento representa una oportunidad para renovar el compromiso de “seguir anunciando el Evangelio con sencillez, fraternidad y paz”.
Finalmente, invitó a todos los fieles y miembros de la familia franciscana a unirse espiritualmente a este tiempo de preparación y, en la medida de sus posibilidades, a participar en la celebración de la beatificación.
“Que el ejemplo del Venerable Siervo de Dios Fr. Augusto Rafael Ramírez Monasterio, OFM, nos anime a caminar con esperanza hacia la santidad, viviendo con fidelidad el Evangelio y sirviendo generosamente a nuestros hermanos”, concluyó.
Fuente: www.aciprensa.com






