
De izquierda a derecha: Mayli Villalobos, Martín Pacho y Daniel Hernández. / Crédito: Cortesía
La cantante Mayli Villalobos y el compositor Martín Pacho, junto con el músico Daniel Hernández, compiten entre los diez finalistas del concurso nacional que elegirá la canción dedicada a la visita del Papa León XIV al Perú, prevista para noviembre de este año.
Detrás de sus piezas musicales hay talento, historias de conversión, providencia, sufrimiento y una profunda confianza en el Señor.
Mayli, originaria de Chiclayo —ciudad donde el Papa fue obispo—; Pacho, de Moquegua; y Daniel, también de Chiclayo, fueron seleccionados entre las 394 canciones presentadas al concurso “León de la Esperanza”, organizado por el Instituto Nacional de Radio y Televisión del Perú y la Conferencia Episcopal Peruana.
Aunque cada uno tiene historias únicas, sus testimonios coinciden en la principal: consideran que Dios fue guiando cada etapa de sus vidas para llegar hasta este momento.
La gran final se realizará el próximo 10 de julio en el Teatro Municipal de Lima.
Martín Pacho y el llamado del “Señor del Mar”
Durante muchos años, Martín Pacho estuvo alejado de Dios. Sobre todo cuando su madre falleció en un accidente de tránsito.
“Su muerte me golpeó muchísimo. Me pareció injusto que una mujer tan buena muriera así. Entonces rompí con la Iglesia. Me alejé completamente”, recordó en entrevista con ACI Prensa.
Fue entonces cuando se dedicó profesionalmente a la música. Primero hizo covers, pero pronto descubrió que también podía componer, y así obtuvo sus primeros reconocimientos.
Sin embargo, asegura que fue Cristo quien terminó buscándolo.
El compositor relata que, durante la pandemia de COVID-19, siempre se encontraba con imágenes del Señor del Mar, patrono del puerto del Callao, hasta convencerse de que aquello no podía ser coincidencia.
“Yo siempre digo que el Señor me persiguió y no paró hasta sacarme una canción”. Aquella experiencia dio origen al tema “Señor del Mar”, convertido hoy en un himno para muchos chalacos.
Desde entonces comenzó a componer música católica. Llegaron canciones dedicadas al Divino Niño del Milagro de Eten, al Niño Dios de Reyes y, finalmente, al Papa León XIV.
“Casi todas las canciones que hago primero las rezo. Con esta canción para el Papa también recé mucho. Un día me levanté, tomé la guitarra y empecé a tocar. No paré hasta terminarla”, relató.
Para él, la figura de León XIV representa el espíritu misionero. “Me impresionó cómo dejó Chicago para venir al Perú, y luego todo lo que realizó en Chiclayo. Por eso mi canción comienza diciendo: ‘De Chicago hasta Chiclayo’”.
Aunque la competencia aún no concluye, afirma que ya se siente “ganador”.
Mayli Villalobos y una oración respondida: “los planes de Dios son perfectos”
Mayli, mamá y enfermera de profesión, descubrió su vocación artística cuando apenas tenía nueve años. Su madre la inscribió en un concurso de canto en Chiclayo y, desde entonces, nunca dejó de cantar.
“Mi mamá me crió sola y desde el primer día ha dado todo por mí. Siempre hemos salido adelante las dos”, contó a ACI Prensa.
Su formación musical comenzó en el coro infantil de la Catedral de Chiclayo y continuó en el ministerio de música parroquial en la adolescencia.
“Hoy, mirando hacia atrás, siento que mi vida de fe siempre estuvo presente. Desde muy pequeña Dios ha ido guiando cada paso. Ahora que veo todo lo que está ocurriendo, siento que todo tiene sentido”.
Aunque soñaba con formarse en música, las carencias económicas la llevaron a estudiar Enfermería. Para financiar sus estudios comenzó a cantar con un grupo de mariachis, y junto a esta agrupación recorrió numerosas fiestas religiosas del norte del Perú.
Mayli asegura que su relación con el Divino Niño del Milagro de Eten marcó un antes y un después. La Hermandad le pidió grabar el himno dedicado a esta devoción, trabajo que realizó ad honorem.
Fue gracias a este último proyecto que conoció al compositor Martín Pacho. Tiempo después él, quien admira la dulzura en su voz, la invitó a interpretar la canción con la que hoy compiten en la final.
“Cuando la escuché pensé inmediatamente que era una canción ganadora. Es una canción vibrante, que invita a cantar, a aplaudir y a sentirse parte de una comunidad llena de fe y esperanza”.
Mayli considera que toda esta historia es una respuesta a su oración: “Siempre le pedía a Dios una oportunidad para demostrar mi talento, pero jamás imaginé que sería de esta manera. Yo siempre soñaba con concursos como La Voz, pero Dios tenía otro plan”.
Incluso el día de la competencia coincidía con su turno en el hospital, pero sus compañeras cambiaron los horarios para que pudiera participar.
“Entonces comprendí una vez más que los planes de Dios son perfectos. Él quiso que esta oportunidad llegara a través de una canción dedicada al Papa”.
“Si uno une todos los acontecimientos, se da cuenta de que todo comenzó gracias al Divino Niño del Milagro. Fue Él quien permitió que conociera a Martín Pacho”, agregó.
Daniel Hernández: “Magullado, golpeado, pero entero, por gracia de Dios”
Para Daniel Hernández, llegar a la final del concurso tiene un significado que va mucho más allá de la música. Pocas semanas antes de la convocatoria, una fuerte inundación destruyó gran parte de su vivienda en Chiclayo.
“El agua me llegaba hasta la mitad del muslo. Todo lo que estaba a esa altura prácticamente se dañó. Durante un mes estuvimos entre la casa de mi suegra y la de mi mamá”, señaló a ACI Prensa.
Poco después llegó otra prueba todavía más dura. Su hija fue diagnosticada con un cáncer: “Cuando llegó el resultado de la biopsia supimos que había tenido cáncer. Gracias a Dios todo fue retirado a tiempo y hoy solamente debe tener controles periódicos”, contó.
Daniel asegura que esa experiencia fortaleció su relación con Dios. “Este concurso me han hecho reafirmar y hasta recordar que yo tengo una base católica que quizá ni yo mismo dimensionaba”.
Su canción es una marinera tradicional lambayecana dedicada al Papa León XIV.
“Más que hablar solamente de las cualidades del Papa, yo quería que el pueblo peruano pudiera bendecirlo con nuestra música. Si estamos en Lambayeque y estamos en el Perú, había que hacerlo con nuestro ritmo”, relata.
Hoy, después de todo lo vivido, afirma que el mayor triunfo ya lo ha alcanzado. “Aquí estoy. Magullado, golpeado, pero entero, por gracia de Dios”.
Y si pudiera hablar personalmente con el Santo Padre, su petición sería sencilla: “Le diría que siempre ore por nosotros y que esté atento a su pueblo peruano”.
Fuente: www.aciprensa.com






