Las agrupaciones latinas LCV Victory Fund y Somos Pac anunciaron este martes una campaña para ganar distritos clave del Congreso estadounidense que ahora ocupan republicanos, como en Arizona y Míchigan, en medio de la impopularidad entre votantes hispanos del presidente, Donald Trump, ante los comicios de medio término.
Los grupos informaron en un comunicado de una campaña de 1,5 millones de dólares en publicidad televisiva y digital contra los congresistas republicanos Eli Crane, del distrito 2 de Arizona, y Bill Huizenga, del 4 de Míchigan, para responsabilizarlos, entre otras cosas, del aumento del costo de vida.
Esto forma parte de una inversión de cuatro millones de dólares del LCV Victory Fund en contiendas reñidas para la Cámara de Representantes, actualmente de mayoría republicana, en las elecciones del próximo 3 de noviembre que también contempla el distrito 7 de Florida, el 11 de Carolina del Norte y el 1 de Virginia.
La campaña se centra en «un grupo decisivo de votantes indecisos muy preocupados por el costo de los servicios públicos«, en particular la electricidad y la gasolina, por lo que también acusan a los republicanos de recortar el «suministro de energía limpia y otorgar enormes exenciones fiscales a multimillonarios».
«Los votantes latinos de Arizona y Míchigan son pragmáticos, se centran en la economía y prestan mucha atención a quién está encareciendo sus vidas», afirmó Melissa Morales, fundadora y presidenta de Somos PAC.
Opinión latina
La campaña ocurre en medio de la desaprobación de los latinos a Trump, pues el 67 % de los votantes hispanos no avalan la actuación del mandatario, con el costo de vida y la inflación como el mayor factor (44 %) por encima de lo migratorio (33 %), según reveló una encuesta de la organización UnidosUS en mayo.
El sufragio latino despierta mayor interés desde que Trump acaparó el 48 % de los votantes hispanos en las elecciones de noviembre, más que cualquier candidato republicano de la historia reciente, frente al 51 % que respaldó a la demócrata Kamala Harris, según el Pew Research Center.
En este contexto, las asociaciones indicaron que los votantes latinos «no constituyen un voto seguro que se puede dar por sentado», al considerarlos «un electorado susceptible, diverso y receptivo a mensajes económicos«.
«Muchos votantes, incluidos los latinos, están indignados por el aumento de los costos energéticos y necesitan saber cuándo sus representantes votaron a favor de descartar el suministro de energía limpia», argumentó Sara Schreiber, vicepresidenta sénior de campañas del LCV Victory Fund.
Los republicanos ganaron 220 escaños y los demócratas 215 en las elecciones de 2024.
Fuente: www.diariolibre.com






