
De izquierda a derecha: Mons. Edgar Alan Valtierra López; el ayatolá Dr. Emran Khanzadeh; el embajador de Irán en México, Abolfazl Pasandideh; y Mohammad Reza Gilani, consejero de asuntos culturales de la Embajada de Irán en México, durante la visita de la delegación iraní a la Basílica de Guadalupe. Crédito: Basílica de Guadalupe.
Una delegación de Irán visitó recientemente la Basílica de Guadalupe en Ciudad de México, santuario mariano donde se custodia la imagen original de la Virgen María, estampada en la tilma del indio San Juan Diego hace casi 500 años.
La Embajada de Irán en México compartió en sus redes sociales el 8 de julio que “en el corazón espiritual de México, la Basílica de Guadalupe, tuvimos el honor de compartir un encuentro fraterno entre representantes del islam y del cristianismo”.
La delegación iraní estuvo conformada por el embajador de Irán en México, Abolfazl Pasandideh; el ayatolá Dr. Emran Khanzadeh; y Mohammad Reza Gilani, consejero de asuntos culturales de la Embajada de Irán.

Los tres fueron recibidos en el santuario mariano por Mons. Edgar Alan Valtierra López, canónigo penitenciario mayor y responsable de la Comisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la Basílica de Guadalupe.
En su publicación en redes sociales, bajo el título Cuando el respeto abre el camino, nace la amistad, la embajada iraní destacó que “durante la conversación, el Dr. Emran Khanzadeh recordó que la Virgen María (Maryam) ocupa un lugar único en el islam”, pues “es la única mujer mencionada por su nombre en el Corán y un ejemplo eterno de pureza, fe y entrega a Dios”.
“También compartimos una realidad poco conocida: en Irán, musulmanes, cristianos, judíos y zoroastrianos han convivido durante siglos con respeto mutuo. Porque cuando las personas se conocen, los prejuicios desaparecen”, aseguró la delegación iraní.
“Las religiones pueden tener caminos distintos, pero todas ellas guían hacia la paz”, añadió.
La Virgen María y su rol “importantísimo” en el diálogo entre católicos y musulmanes
En declaraciones a ACI Prensa, Mons. Edgar Alan Valtierra López aseguró que “el papel de la Santísima Virgen María en el diálogo católico-musulmán es importantísimo”.
“El embajador Abolfazl nos comentó que en el Corán, su libro sagrado, le llaman Maryam, y es la única mujer a la que se le dedica una sura, es decir un capítulo del Corán. En esta sura 3,42 se dice: ‘¡Oh María! Dios te ha elegido, te ha purificado y te ha escogido por encima de las mujeres de todos los mundos’”.
“Aunque existen diferencias muy profundas sobre la figura de Jesús, María se convierte en un signo de acercamiento y diálogo respetuoso, pues descubrimos valores comunes, como el amor a Dios, la obediencia, la fe, la humildad, la esperanza y muchas más”, dijo el sacerdote mexicano.
Mons. Valtierra López indicó que el encuentro se produce en el marco del deseo del Arzobispo Primado de México, Cardenal Carlos Aguiar Retes, de que “el Santuario de Santa María de Guadalupe sea un espacio donde personas de todas las religiones puedan conocer y acercarse al mensaje de Santa María de Guadalupe, y de su Hijo Nuestro Señor Jesucristo”.
“En los distintos espacios del santuario se realizan eventos interreligioso y ecuménicos”, dijo, por lo que se realizaron encuentros con cristianos luteranos, anglicanos y evangélicos, así como creyentes “de otras religiones como judíos, budistas, hare krishna”, entre otros.
“En este contexto la Embajada de Irán solicitó visitar el santuario, con motivo de la visita de un personaje muy importante: el ayatolá Dr. Emran Khanzadeh, quien deseaba mantener un diálogo interreligioso”, explicó.

“Un testimonio de apertura de la Iglesia”
El canónigo penitenciario mayor de la Basílica de Guadalupe señaló que durante la visita “primero tuvimos un recorrido por el Santuario, que incluyó ver la Imagen de frente desde el presbiterio. Posteriormente pasamos a una sala donde el ayatolá Emran habló desde una profunda teología islámica, sobre la necesidad del trabajo conjunto de las religiones”.
El ayatolá, dijo, “mencionó que en Irán hay una calle donde hay un templo mazdeísta [zoroastriano], un templo cristiano armenio y una mezquita” y “mencionó que las religiones monoteístas tienen muchos puntos en común y una de ellas es un Dios misericordioso que nos pide trabajar en fraternidad”.
A través de este encuentro, aseguró el canónigo guadalupano, se demuestra “que la Iglesia puede recibir a todos con respeto y sin descuidar el anuncio de Nuestro Señor Jesucristo”.
Unos visitantes “muy guadalupanos”
Para Mons. Valtierra López, los visitantes “se manifestaron muy guadalupanos”, y recordó que “en la sacristía les obsequiamos unos cromos con la imagen de la Virgen y les gustó mucho”. El embajador y el ayatolá le compartieron que ambos tienen hijas llamadas María.
Además, “nos manifestaron también que en sus hogares cuentan con una imagen de Santa María de Guadalupe e incluso en Irán existe una estación del metro llamada ‘Sagrada Virgen María’, la cual cuenta con una hermosa imagen de la Virgen en relieve en una de sus paredes”.
“La imagen de la estación si bien no representa a Guadalupe, ciertamente nos dice mucho del respeto a Santa María”, destacó el presbítero.
La Basílica de Guadalupe y el diálogo interreligioso
Mons. Valtierra López precisó que cuando recibe visitas de creyentes de otras religiones “la Basílica no deja de ser un santuario católico, no se celebran ritos que mezclen las creencias”, sino que “cada participante conserva íntegra su propia identidad religiosa”.
Lo que se busca, subrayó, es “promover el conocimiento mutuo, el respeto y la colaboración por la paz y la dignidad humana, como lo pide el Concilio Vaticano II y el magisterio contemporáneo de los Papas”.
“La visita de otras religiones a la Basílica de Guadalupe sirve para que conozcan la fe católica a través de su liturgia, de la devoción a la Virgen, del testimonio de la piedad popular”, dijo, señalando que “el diálogo interreligioso no promueve el relativismo o sincretismo, más bien expresa la convicción de que el cristianismo puede dar testimonio de Cristo, con claridad y al mismo tiempo escuchar, aprender y trabajar junto con personas de otras confesiones religiosas”.
Fuente: www.aciprensa.com






