
OEA. Crédito: Shutterstock
La Organización de los Estados Americanos (OEA) y el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) suscribieron este martes un acuerdo de cooperación para impulsar acciones conjuntas contra el consumo de drogas y el crimen organizado.
En el documento, según informa el sitio oficial de la OEA, se puso énfasis en la atención a la prevención, la recuperación de las personas con adicciones y la protección de los jóvenes frente al reclutamiento por parte de bandas criminales.
La firma del convenio se realizó en la sede de la OEA, en Washington D.C., y establece un marco de colaboración entre la Secretaría General del organismo hemisférico, a través de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), y el CELAM.
Durante la ceremonia, el secretario de Seguridad Multidimensional de la OEA, Iván Marques, destacó el papel que desempeñan las comunidades religiosas en la lucha contra las adicciones.
“Las organizaciones religiosas suelen estar en la primera línea del trabajo con las comunidades. Su presencia en los territorios las convierte en socios clave e indispensables para prevenir el consumo de sustancias y acompañar a quienes recorren el camino de la recuperación», afirmó Marques, quien suscribió el acuerdo.
Por su parte, el secretario general del CELAM, Mons. Lizardo Estrada, agradeció el respaldo brindado por la CICAD a la Pastoral de Acompañamiento y Prevención de las Adicciones del organismo episcopal.
“Gracias al invaluable apoyo de la CICAD, hemos podido fortalecer significativamente nuestra red”, señaló el prelado.
Asimismo, explicó que la misión de la Iglesia va más allá de responder a las consecuencias del problema de las drogas.
“La Iglesia Católica, inspirada en su doctrina social, busca no sólo atender las consecuencias estructurales del consumo de drogas, sino también acompañar a las personas en sus dimensiones humana, social y espiritual”, subrayó.
El acuerdo contempla el desarrollo de programas conjuntos de formación, asistencia técnica e intercambio de conocimientos dirigidos a organizaciones basadas en la fe.
Las iniciativas estarán orientadas a fortalecer la prevención del consumo de drogas, promover procesos de tratamiento y recuperación, y prevenir el reclutamiento de niños y jóvenes por parte de organizaciones criminales, integrando estrategias de salud pública basadas en evidencia con el trabajo pastoral que desarrolla la Iglesia en la región.
Fuente: www.aciprensa.com






