
Cierre en la fase diocesana de la causa del P. Gumucio. Crédito: CECh
Con el envío de la documentación correspondiente a un posible milagro por intercesión del P. Esteban Gumucio, concluyó en la Diócesis de Iquique la fase diocesana de su causa de canonización del recordado sacerdote.
El acto tuvo lugar en la tarde del viernes 17 de julio en la cripta ubicada bajo el altar mayor del Santuario de la Virgen del Carmen de La Tirana, durante los festejos de su patrona, que este año celebra su centenario de coronación como Reina y Patrona de Chile.
Fue el Obispo local, Mons. Isauro Covili Linfati, quien cerró solemnemente la etapa diocesana e hizo entrega al P. Alex Vigueras Cherres, vicepostulador de la causa de canonización del Siervo de Dios Esteban Gumucio, de los documentos sobre un posible milagro atribuido a su intercesión.
La ceremonia estuvo a cargo de la comisión investigadora, presidida por el obispo e integrada por Fray Juan Rovegno, delegado judicial; el P. Franklin Luza, procurador de justicia; y Doris de Ferrari, notaria.
Todos ellos fueron los encargados de escuchar testimonios, reunir documentación, consultar a expertos médicos y compilar todos los antecedentes en un repositorio.
Ahora, el P. Vigueras Cherres presentará dicho material ante el Dicasterio para las Causas de los Santos, en el Vaticano. Durante el acto, el sacerdote formuló solemnemente su compromiso de resguardar los archivos y protegerlos durante su traslado hasta Roma.
La ceremonia implicó además el sellado de la caja con los lacrados correspondientes, y concluyó con oraciones pidiendo la beatificación del P. Gumucio.
Al recibir la caja con la documentación, el P. Vigueras Cherres aseguró que esto representa para él “una responsabilidad muy grande, porque a uno le toca llevar adelante, impulsar y ser el motor para ir avanzando en la causa. Creo que acá se requiere de mucha convicción, de mucha fe y de saber que realmente vale la pena el esfuerzo para que el padre Esteban sea considerado un modelo para la Iglesia”.
“También se necesita paciencia. No hay que angustiarse cuando los procesos se demoran; hay que esperar los tiempos adecuados y que todo vaya cuajando”, señaló.
Fray Juan Rovegno, por su parte, reconoció: “Esta investigación me permitió conocer al padre Esteban, impactarme con sus valores y con el aporte que puede ser para la Iglesia, especialmente para la Iglesia chilena, en estos momentos que necesita una presencia fuerte de testimonio evangélico como el suyo”.
¿Quién fue el P. Esteban Gumucio?
Esteban Gumucio Vives nació en Santiago de Chile el 3 de septiembre de 1914, fue el quinto hijo nacido del matrimonio de Rafael Luis Gumucio Vergara y de Amalia Vives. Fue bautizado el 7 de septiembre del mismo año con el nombre de Joaquín Benedicto.
Realizó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio de los Sagrados Corazones de Santiago, donde recibió su Primera Comunión a los 7 años de edad.
Descubrió su vocación religiosa en un retiro de fin de año del colegio secundario y al año siguiente inició el noviciado canónico en la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y María.
Profesó sus votos religiosos el 12 de marzo de 1933. Enseguida inició sus estudios de filosofía y teología. El 22 de marzo de 1936 realizó su profesión perpetua y el 9 de octubre recibió el diaconado de manos de Mons. Rafael Lira Infante, quien lo ordenó sacerdote el 17 de diciembre de 1938.
Ofreció su servicio pastoral en el Colegio de los Sagrados Corazones de Valparaíso, en el Colegio de los Sagrados Corazones de Santiago, y seis años más tarde fue designado superior de la comunidad de Santiago. Ese mismo año fue nombrado superior provincial para Chile y Perú.
Después de un nuevo período en el Colegio de Santiago, hacia fines de 1955 recibió el encargo de maestro de novicios en Los Perales, al tiempo que asumió como superior de toda la casa.
A fines de 1963, el P. Esteban se instaló en la población João Goulart de la comuna de La Granja, en el sur de Santiago, donde al poco tiempo se erigió la parroquia San Pedro y San Pablo, de la que fue el primer párroco.
Entre 1985 y 1990 fue destinado a la parroquia San José, en la ciudad de La Unión, en el sur de Chile, donde ejerció como vicario y párroco.
En 1990, con 75 años de edad, su salud empezó a deteriorarse y regresó a Santiago por indicación médica, donde se puso al servicio de la parroquia San Pedro y San Pablo y de la parroquia Damián de Molokai.
En mayo de 2000 le fue detectado un tumor pancreático que provocó su muerte un año después, el 6 de mayo de 2001, a sus 86 años.
La fama de santidad del Siervo de Dios Esteban Gumucio había comenzado mucho antes de su muerte. Mucha gente solía considerarlo como un “hombre santo”. Esto llevó al entonces Arzobispo de Santiago, Cardenal Francisco Javier Errázuriz, a proponer que el cuerpo del P. Esteban fuera trasladado desde el Cementerio Católico a la parroquia San Pedro y San Pablo.
El proceso de beatificación del P. Esteban comenzó el 20 de mayo de 2010 en Santiago.
Fuente: www.aciprensa.com






