
El Cardenal Baltazar Porras, arzobispo emérito de Caracas, en La Guaira. | Crédito: Prensa del Cardenal Baltazar Porras.
Al visitar por primera vez la ciudad de La Guaira, devastada por los terremotos que golpearon Venezuela hace pocas semanas, el Cardenal Baltazar Porras compartió el impacto que le causó ver tantas edificaciones colapsadas pero a la vez destacó la fe y la devoción de los afectados, que les ha permitido sobrellevar la tragedia con esperanza.
“Sin duda, ver las estructuras caídas es realmente impactante, pero ver cómo la gente misma, en medio de su dolor, ha creado símbolos importantes para no olvidar esta tragedia y honrar a los suyos, es admirable”, escribió el Arzobispo Emérito de Caracas, este viernes 24 de julio.
“Estar aquí, caminar por sus calles y mirar a los ojos a nuestra gente me llena el alma de un profundo respeto y admiración. He visto dolor, sí, pero sobre todo he encontrado una dignidad inquebrantable, una fe viva y una fraternidad que conmueve”, agregó el purpurado quien estuvo varias semanas fuera del país.
Al reflexionar sobre dónde se puede encontrar a Dios, aún en medio del sufrimiento y de la muerte, señaló que “en cada abrazo compartido y en cada testimonio de superación”, porque esa es “la presencia de Dios confortando a su pueblo”.
“La reconstrucción no es solo de ladrillos y concreto; es, sobre todo, del espíritu. La Guaira no está sola: la Iglesia entera los abraza, camina con ustedes y sigue sumando esfuerzos para acompañar a las familias más afectadas”, expresó el purpurado.
Atención especial a los niños
En un video, publicado en su cuenta de Instagram, se ve al cardenal conversando con algunas personas afectadas por los terremotos, que han decidido levantar altares y monumentos para recordar a los fallecidos, especialmente a los niños.
Ante estos lugares, el Cardenal Porras pidió que aquellos niños que hayan quedado huérfanos reciban el cariño y la atención necesaria para que el trauma “no los condicione”, de tal manera que “el día de mañana puedan ser personas útiles”.
“Eso solo se logra a través del cariño, de la cercanía, del acompañamiento”, dijo.
Además, destacó la labor de los rescatistas internacionales y precisó que “no bastan las imágenes” para comprender el dolor del pueblo que sufre en Venezuela, sino que es necesario “tocar” ese sufrimiento estando cerca de los más vulnerables.
“Seamos muy conscientes que ante una tragedia de esta magnitud no podemos quedarnos de brazos cruzados. Tiene que ser la solidaridad la que permanezca y se haga más fuerte de ahora en adelante, porque la reconstrucción de Vargas [el estado del que es capital La Guaira] y la reconstrucción de un país no es obra un día”, aseguró.
El Cardenal Porras dijo que los venezolanos “nos tenemos que sumar a reconstruir nuestro estado, uno de los más queridos y golpeado en las últimas décadas”, porque “el sufrimiento no es de uno, sino que es de todos”.
“Que esto nos acerque más, nos encuentre más y nos avive más nuestra fe”, expresó. “Sigamos unidos en la oración y en la acción solidaria. Que Nuestra Señora de Coromoto bendiga y proteja siempre a nuestro amado pueblo guaireño”, concluyó el cardenal.
Fuente: www.aciprensa.com






