Existen diversos estudios que apuntan a que el divorcio de los padres puede afectar al desarrollo de los niños. Eso no quiere decir que haya que evitar el divorcio a toda costa, ya que, según cuáles sean las circunstancias, puede ser también beneficioso para los propios hijos. Sin embargo, según ha explicado para un artículo de Psychology Today el psicólogo Sebastian Ocklenburg, estos estudios demuestran la importancia de investigar más a fondo cuáles son las mejores estrategias de apoyo para los niños de padres divorciados.
Efectos en el desarrollo infantil. En su artículo, Ocklenburg menciona un estudio publicado en 2025, en el que se analizaron datos de 62.000 niños de entre 3 y 5 años. A través de una serie de encuestas y pruebas, se determinaron las puntuaciones en los nueve dominios del Índice de Capacidad Humana, con el que se califica el nivel de desarrollo de un ser humano, teniendo en cuenta su edad. Dichos dominios son lectura, expresión oral, escritura, aprendizaje, perseverancia, conocimiento numérico, conocimiento cultural, habilidades sociales y emocionales, y salud física. Una vez estudiados estos datos, se determinó mediante sí o no si cada niño estaba positivamente desarrollado en comparación con la media de su grupo de edad.
Al comparar estos resultados con los datos familiares de los participantes, se vio que los niños de familias en las que los padres se habían divorciado obtuvieron puntuaciones globales estadísticamente más bajas en el Índice de Capacidad Humana. Además, tenían menos probabilidad de estar en un buen camino de desarrollo infantil en comparación con niños de padres aún casados.
Donde más se notaron los efectos. Según el estudio mencionado por Ocklenburg, las diferencias entre niños de padres divorciados y casados fueron más evidentes en los dominios de lectura, salud física y habilidades sociales y emocionales.
Hablando de emociones. En otro artículo para Psychology Today, esta vez publicado por los psicólogos Carol R. Hughes y Bruce R. Fredenburg, estos mencionan que los hijos de padres divorciados acarrean una huella emocional que puede ser evidente incluso en su vida adulta. Cuando son muy pequeños, como en el estudio mencionado por Ocklenburg, su cerebro se está desarrollando todavía. Esto incluye las áreas cerebrales encargadas de gestionar las emociones. Por eso, para ellos puede ser un poco más complicado que para los hijos adultos. Sí que es cierto que los adultos también tienen sus propios inconvenientes, ya que las personas a su alrededor consideran que ya son suficientemente maduros emocionalmente, y a menudo les brindan menos apoyo. Aun así, es evidente que la huella emocional en los niños es mucho más clara.
En muchos casos se observa que esto se debe a que los niños de padres divorciados pierden la estructura diaria y la sensación de seguridad que antes tenían en un hogar con dos padres. Además, pueden luchar con la culpa, la confusión y el miedo por la situación.

La carga emocional muchas veces se arrastra en las relaciones adultas
Relaciones adultas. Según Hughes y Fredenburg, los niños pueden acarrear la huella emocional del divorcio de sus padres incluso en sus propias relaciones románticas cuando ellos sean adultos. “Pueden tener dificultades con el compromiso, temer el conflicto o preocuparse por repetir los patrones de sus padres”.
Las soluciones. Es importante insistir en que con estos artículos y estudios no se busca quitar a las parejas la idea de divorciarse. Convivir con unos padres cuyo matrimonio no funciona tampoco es bueno para los niños. No obstante, está claro que es importante llevar a cabo más estudios que ahonden en el impacto emocional del divorcio sobre los niños, con el fin de buscar las mejores estrategias para apoyarles.
Según explica en un artículo para El Diario el psicólogo Ignacio Estaún, a veces los padres divorciados tienen cierta ventaja respecto a los hijos, porque “van gestando la nueva situación mucho antes y tratan de solucionar aquellas situaciones venideras que van a surgir”. Con los niños no pasa eso, por lo que es importante trabajar psicológicamente con ellos para que procesen la situación lo mejor posible.
Fuente: www.xataka.com






