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Historias inspiradoras de los Juegos Centroamericanos

República Dominicana terminó los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 con la mejor actuación de su historia: 150 medallas, distribuidas en 46 de oro, 37 de plata y 67 de bronce, para ocupar el quinto puesto del medallero final.

Pero las dos semanas de competencia dejaron historias que difícilmente pueden medirse por el color de una presea. Hubo una campeona que compitió lesionada, un velocista que no puede escuchar el disparo de salida, una leyenda que escogió su país adoptivo para cerrar su carrera y una joven a quien le dijeron que era demasiado pequeña para llegar lejos.

También estuvo Marileidy Paulino. La campeona olímpica regresó a correr ante su gente y convirtió una noche de lluvia en uno de los momentos centrales de los Juegos.

Estas son cinco de las historias humanas que dejó Santo Domingo 2026.

 Christopher Melenciano, correr sin escuchar la salida

Christopher Melenciano corrió el tercer tramo del relevo mixto 4×400 que conquistó el oro para República Dominicana junto con Erick Sánchez, Anabel Medina y Marileidy Paulino. El equipo estableció además un récord de los Juegos, con 3:10.57.

La particularidad de Melenciano va mucho más allá de aquella carrera. Es un atleta sordo que ha tenido que adaptar su forma de competir a una disciplina en la que la salida depende de una señal sonora.

Su historia ya había alcanzado dimensión internacional en 2022, cuando se convirtió en el primer dominicano con discapacidad auditiva en conseguir medallas en unos Juegos Sordolímpicos. Ganó el oro de los 200 metros y la plata de los 400.

En Santo Domingo 2026 no compitió en una categoría adaptada. Corrió junto con los mejores velocistas de la región y formó parte del equipo campeón.

La organización lo reconoció durante la ceremonia de clausura como uno de los protagonistas especiales de los Juegos. El homenaje provocó una de las escenas emotivas de la noche y colocó su historia de inclusión en el centro de la despedida del evento.

Dahiana Ortiz, del fracaso en el arranque al oro lesionada

Dahiana Ortiz llegó a Santo Domingo 2026 sin saber siquiera si podría competir.

La pesista sufrió una lesión en la espalda el 12 de julio, menos de dos semanas antes del comienzo de los Juegos. La molestia alteró su preparación y reapareció durante la competencia de los 48 kilogramos.

Su primera parte del torneo fue devastadora. Falló los tres intentos de 77 kilogramos en el arranque y terminó sin registro en esa modalidad. La información oficial de los Juegos confirmó que competía afectada por la lesión de espalda.

Ortiz todavía tenía el envión.

Durante los aproximadamente 20 minutos entre una modalidad y otra decidió continuar. En su último intento levantó 100 kilogramos. Sus rivales tuvieron que aumentar el peso para superarla, fallaron y la dominicana terminó con la medalla de oro.

Su madre, su abuela y otros familiares estaban en las gradas. Ortiz explicó posteriormente que pensó en ellos cuando decidió regresar a la plataforma.

Ellas fueron mi fuerza”, dijo la campeona.

La imagen final fue muy diferente a la de los tres levantamientos fallidos: Ortiz recibió el oro después de competir con una lesión que semanas antes había puesto en duda su participación.

María Dimitrova cerró una era y vio comenzar otra

María Dimitrova llegó a Santo Domingo 2026 sabiendo que serían sus últimos Juegos Centroamericanos y del Caribe.

La karateca, nacida en Bulgaria y radicada en República Dominicana desde niña, tenía además una cuenta pendiente. Después de dominar el kata regional durante dos décadas, nunca había podido conquistar un título centroamericano frente a su familia y el público dominicano.

Lo consiguió en su despedida.

Dimitrova venció 5-0 a la colombiana Valentina Zapata y alcanzó su sexto oro consecutivo en kata individual en Juegos Centroamericanos y del Caribe, una cadena iniciada en Cartagena 2006.

Luego sumó otro oro en kata por equipos.

En las gradas estaban sus hijos y su esposo, el doble campeón olímpico Félix Sánchez. Dimitrova señaló que competir y ganar delante de ellos era una de las experiencias que le faltaban antes de retirarse.

Atletas dominicanos

Pero su despedida tuvo otro componente. Mientras ella cerraba una carrera, uno de sus alumnos comenzaba a escribir la suya.

Larry Aracena, a quien Dimitrova ha entrenado desde niño, conquistó el oro del kata masculino. Dimitrova todavía atendía a la prensa cuando se produjo el triunfo de su pupilo.

La escena convirtió su retiro en algo más que una despedida: la atleta que ganó durante 20 años terminó viendo a uno de sus alumnos subir al mismo lugar del podio.

Liranyi Alonso, la niña a la que dijeron que era demasiado pequeña

Si Santo Domingo 2026 presentó una nueva estrella dominicana, fue Liranyi Alonso.

Con 20 años, terminó los Juegos con cuatro medallas de oro: 100 metros, 200 metros, relevo mixto 4×100 y relevo femenino 4×100. Fue la dominicana con más títulos de esta edición.

En los 100 metros corrió 11.10 segundos y rompió un récord de los Juegos que llevaba 28 años vigente. También participó en el relevo femenino que estableció una nueva marca de 43.00 segundos.

Su historia comenzó lejos de ese escenario.

Alonso creció en Villa Palmarito, La Vega. Cuando tenía unos 12 años, su madre le dio a escoger entre estudiar inglés o practicar un deporte. Eligió el atletismo.

Récords y logros

Después llegaron las dudas de otros.

La velocista ha contado que algunos entrenadores consideraban que no llegaría lejos por su baja estatura y que también recibió comentarios sobre su cuerpo durante sus años escolares.

La respuesta llegó en la pista del Estadio Olímpico Félix Sánchez.

Cuatro oros después, Alonso pasó de ser una de las jóvenes de mayor proyección a convertirse en una de las principales figuras del deporte dominicano en el ciclo que conduce hacia Los Ángeles 2028.

Marileidy Paulino volvió a correr para su gente

Marileidy Paulino llegó a Santo Domingo 2026 con una presión distinta a la de casi todos los demás atletas dominicanos.

Era la campeona olímpica, campeona mundial y principal figura deportiva del país. Por primera vez, una gran parte del público dominicano tenía la posibilidad de verla competir en casa en un evento de esta magnitud.

Primero ayudó a República Dominicana a ganar el relevo mixto 4×400 con récord de los Juegos.

Después llegó la prueba que todos esperaban: los 400 metros.

Una intensa lluvia cayó sobre el Estadio Olímpico Félix Sánchez. Paulino corrió sobre la pista mojada y ganó con 48.94 segundos, nuevo récord centroamericano y del Caribe, mejorando el 49.95 que ella misma había registrado en San Salvador 2023.

La victoria tuvo un significado que la propia atleta explicó después.

Dedicó la carrera a República Dominicana, a su familia, a sus entrenadores y especialmente a Don Gregorio, Nizao, la comunidad de la provincia Peravia donde creció.

Esta carrera no es mía. Esta carrera es de ustedes”, expresó.

Terminó Santo Domingo 2026 con dos oros y dos récords de los Juegos en apenas tres días.

Para una atleta acostumbrada a conquistar medallas en Tokio, París y campeonatos mundiales, esta vez el elemento diferente no estaba en la pista. Estaba en las gradas.

Fuente: www.diariolibre.com

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