Una brutal golpiza quedó grabada en video. Tres hombres fueron arrestados meses después y uno de ellos fue señalado por las autoridades como quien habría organizado el ataque.
Sin embargo, los cargos ahora corren el riesgo de ser retirados por una razón que ha abierto una disputa entre dos autoridades de Georgia: la Fiscalía sostiene que la Policía realizó los arrestos antes de reunir pruebas suficientes para llevar el caso a juicio.
La fiscal de distrito de Chatham County, Shalena Cook Jones, advirtió que los procesos contra Motreon Williams, Ronnie Scott Jr. y Jimmie Alexander Jr. podrían ser desestimados si la Oficina del Sheriff no entrega evidencias que, según los fiscales, debieron obtenerse antes de detener a los sospechosos.
El caso corresponde a una agresión ocurrida en el estacionamiento de una gasolinera de Pooler, una ciudad del área metropolitana de Savannah. El hecho volvió a adquirir notoriedad en febrero, cuando el sheriff de Chatham County, Richard Coleman, difundió en Facebook un video que muestra a tres hombres atacando a una persona.
Las imágenes provocaron indignación y desencadenaron una investigación que terminó con tres arrestos durante febrero.
Elementos probatorios faltantes
Pero ahora el video, por contundente que resulte visualmente, choca con una cuestión distinta: ¿puede la Fiscalía demostrar en un tribunal quién hizo qué y sostener jurídicamente las acusaciones?
Una investigación de la televisora local WTOC, basada en correos internos entre fiscales e investigadores, reveló que la oficina de Jones detectó importantes vacíos después de recibir los expedientes.
La fiscal adjunta Sara Moorhead enumeró diez elementos probatorios faltantes. Entre ellos figuraban órdenes judiciales que reflejaran correctamente la fecha en que ocurrió la agresión, los registros hospitalarios de la víctima, identificaciones de los acusados realizadas por testigos y, particularmente, una entrevista formal con el propio hombre golpeado.
La ausencia de esta última resulta especialmente relevante: de acuerdo con los correos obtenidos por WTOC, al momento de los arrestos los investigadores todavía no habían interrogado a la víctima.
“Esto debió hacerse antes de que se realizaran los arrestos”, escribió Moorhead al investigador principal Trey Conners, según la documentación obtenida por el medio.
Conners respondió que también estaba frustrado por las dificultades para conseguir cooperación y explicó que tenía previsto entrevistar posteriormente a la víctima, que se encontraba encarcelada. Reconoció que, dependiendo de los resultados, retirar los cargos podía convertirse en una opción.
¿Qué muestra realmente el video?
Cuando el caso reapareció públicamente en febrero, las autoridades todavía tenían incluso dudas sobre cuándo había sido grabado el ataque.
La Policía de Pooler informó entonces que no había atendido durante ningún incidente similar en esa gasolinera. Un detalle en las imágenes —el precio de la gasolina que aparecía en el establecimiento— sugería que el video tenía varios años. Posteriormente, las autoridades situaron el hecho en 2024.
Las investigaciones terminaron señalando a Williams, de 34 años, como el supuesto organizador de la agresión. Fue arrestado el 17 de febrero y acusado de participación en un delito de agresión agravada. Los investigadores sostuvieron además que el ataque habría estado relacionado con un testimonio prestado anteriormente en un juicio por doble homicidio.
Scott, de 26 años, fue detenido días después. La Oficina del Sheriff afirmó que era uno de los hombres que participaba directamente en la golpiza y lo acusó de agresión agravada.
El tercero, Alexander, de 37 años, fue acusado de participación en agresión agravada. Según los investigadores, era quien grabó el ataque con un teléfono celular y posteriormente difundió las imágenes en las redes sociales. La Oficina del Sheriff también lo identificó como miembro de la banda Oak Forest Pusher.
Choque entre la fiscal y el sheriff
El problema ha trascendido este expediente y convertido el caso en una disputa institucional.
Jones cuestionó directamente al sheriff por promover públicamente arrestos mientras, a juicio de los fiscales, las investigaciones aún estaban incompletas. En un correo relacionado con otro expediente, llegó a pedirle que evitara anunciar detenciones en redes sociales antes de finalizar las pesquisas y reclamó mayor capacitación para los investigadores criminales.
La fiscal planteó además una cuestión sobre la libertad de los imputados: mantener encarcelada a una persona cuando no existen elementos suficientes para sostener el proceso supone, dijo, una privación de libertad de la cual no quiere ser responsable.
- Coleman, en cambio, no se retracta.
Consultado sobre las críticas de la Fiscalía, aseguró que no modificaría su forma de trabajar y sostuvo que su oficina cumplió con su responsabilidad ante la víctima, la familia y la comunidad.
Los cargos todavía no han sido retirados
Aunque algunos titulares estadounidenses presentan el caso como si la Fiscalía ya hubiera decidido liberar de responsabilidad a los tres acusados, la información local disponible no establece que los cargos contra todos hayan sido formalmente desestimados.
El abogado de Williams afirmó que los fiscales avanzan hacia el retiro de los cargos contra su cliente y que los procesos contra Scott y Alexander podrían seguir el mismo camino. Jones, sin embargo, condicionó esa decisión a que la Oficina del Sheriff no entregue las pruebas que faltan.
Fuente: www.diariolibre.com






