
Un soldado patrulla frente al Consejo Electoral Provisional en Puerto Príncipe, Haití, el 3 de marzo de 2026. Crédito: Clarens Siffroy/AFP vía Getty Images
El Obispo de Jérémie, Haití, Mons. Joseph Gontrand Décoste, detalló la situación de violencia que continúa afectando al país y advirtió que la Iglesia Católica se ha convertido en un objetivo de las pandillas.
La Iglesia es «el último bastión moral, ético, espiritual y profético. Por eso quieren eliminarnos «, afirmó.
Décoste explicó a la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), que, pese a la violencia generalizada en el país caribeño, la Iglesia mantiene la esperanza.
«Seguimos rezando, cantando y bailando. En Haití decimos: ‘Mientras no nos hayan cortado la cabeza, todavía tenemos la esperanza de llevar un sombrero’. Por eso nunca perdemos la esperanza», afirmó.
El obispo agradeció a las organizaciones que trabajan para brindar ayuda al país. «Sus oraciones nos sostienen enormemente; sin ellas no podríamos continuar. Muchas gracias, de todo corazón», expresó.
La violencia de las pandillas continúa aumentando en el país, donde grupos armados controlan entre el 70% y el 90% de la capital, Puerto Príncipe.
En medio de la violencia, 40 parroquias de Puerto Príncipe se han visto obligadas a cerrar, según ACN. Las escuelas y casas religiosas también han sido atacadas, incendiadas y ocupadas.
La hermana Paesie, religiosa católica que dirige una organización de ayuda a niños en Cité Soleil, Haití, también alertó sobre el incremento de la violencia.
La religiosa y su equipo de Kizito Family, organización que administra hogares, escuelas y programas de catequesis, han acogido recientemente a decenas de niños más después de varios ataques ocurridos en las últimas semanas.
La hermana Paesie explicó a EWTN News que la semana pasada las pandillas atacaron una zona de Puerto Príncipe donde la organización tiene una de sus escuelas. La mayor parte de la población huyó, excepto algunos ancianos que no pudieron hacerlo, y la mayoría de ellos fueron asesinados.
«Los padres comenzaron a traernos a los niños para que los protegiéramos», relató a EWTN News. El 9 de agosto, «recibimos a unos 20», mientras que «otros llegaron ayer y hoy unos 50».
«Las Misioneras de la Caridad aceptaron recibir a las niñas» y «nosotros tenemos a los niños», explicó.
«Entre ellos había cuatro hermanos que estaban solos cuando ocurrió el ataque. Sus padres habían ido a trabajar y un primo los tomó y huyó con ellos. Cuando el padre regresó a casa, no sabía que había ocurrido el ataque. Fue asesinado y quemado. La madre no apareció… en el lugar donde las personas se habían refugiado», relató.
La hermana Paesie también explicó que los ataques y la destrucción han dejado a organizaciones, muchas de ellas dirigidas por congregaciones religiosas, sin posibilidad de continuar funcionando y prestando ayuda a quienes lo necesitan.
En particular, mencionó un convento de las Misioneras de la Caridad que fue atacado e incendiado hace dos años.
Actualmente permanece «completamente vacío y los edificios están destruidos», señaló. «Solía recibir a más de 2.000 pacientes cada año».
Obispos de Estados Unidos piden proteger a los haitianos beneficiarios del TPS
Los obispos de Estados Unidos han advertido reiteradamente sobre las condiciones de inseguridad en Haití y han pedido a los legisladores que extiendan el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los ciudadanos haitianos que viven en Estados Unidos.
El Arzobispo de Miami, Mons. Thomas Wenski, afirmó anteriormente que poner fin a las protecciones de residencia temporal para los haitianos sería «enviar a las personas de regreso a un edificio en llamas».
Wenski señaló que Haití «sigue siendo un país al borde del abismo», debido a la «violencia generalizada de las pandillas y los secuestros, una epidemia de cólera descontrolada y la creciente inseguridad alimentaria».
«La falta de instituciones estatales que funcionen ha provocado un colapso general de la seguridad, y los ataques contra mujeres y niños se han vuelto habituales», afirmó. «Sería un acto de crueldad absoluta que Estados Unidos enviara a las familias de regreso a condiciones tan peligrosas e inseguras».
Otros obispos de Florida, así como numerosos obispos de Ohio, también se han pronunciado sobre esta situación y han pedido una solución más permanente para atender a los refugiados.
Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa. Publicado originalmente en EWTN News.
Fuente: www.aciprensa.com






