
4° Jornada de Sustentabilidad de ACDE. Crédito: Cortesía ACDE
Con la presencia de empresarios, académicos y miembros de organizaciones no gubernamentales, el miércoles 12 de agosto se llevó a cabo en Buenos Aires la 4° Jornada de Sustentabilidad organizada por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE).
En esta oportunidad, la entidad fundada por el empresario argentino próximo a ser beatificado, Enrique Shaw, propuso centrar el debate en el tema: «Educación: un compromiso indispensable para transformar el futuro».
En ese contexto, Víctor Valle, presidente de ACDE, inauguró la jornada asegurando que «no hay desarrollo sostenible sin personas que puedan desarrollar plenamente sus capacidades».
Por eso, añadió, «hablar de educación es hablar de inclusión, de trabajo digno y de oportunidades», y pidió a los empresario “abrir una primera puerta a quien todavía no tiene experiencia, acompañar a quienes llevan años trabajando y necesitan aprender otras formas de hacer su tarea, y escuchar a las nuevas generaciones sin idealizarlas ni desentendernos de lo que esperan del trabajo y de las empresas».
Por su parte Ana Pico, directora ejecutiva de ACDE, recordó el testimonio inspirador del fundador Enrique Shaw, quien “llevaba la sustentabilidad en sus venas, poniendo siempre a las personas en el centro», aseguró.
El panel «Educación y desarrollo humano: diagnóstico y desafíos en Argentina», centró su reflexión en las responsabilidades del mercado para con las personas: «Cada vez tenemos menos chicos en la Argentina por lo que cada niño que nazca es un bien muy preciado. Y por eso el mercado tiene muchas responsabilidades en términos de acompañar a sus madres y sus familias», planteó Ianina Tuñón, investigadora en el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA (ODSA-UCA).
En tanto Víctor Volman, director ejecutivo de Argentinos por la Educación, señaló: »En Argentina uno de cada dos niños no alcanza los niveles de comprensión lectora requeridos para tercer y cuarto grado” y llamó a generar acuerdos para enfrentar el desafío de la “grieta” en materia educativa.
El panel «Construir oportunidades para transformar la educación» reunió experiencias concretas de especialistas para visibilizar la necesidad de colaboración entre empresas, organizaciones y gobiernos para ampliar oportunidades de formación e inclusión, y así desarrollar los talentos que el país necesita.
El diálogo evidenció una necesidad de adaptación del sistema educativo y valoró el papel de las empresas para trabajar en pos de revertir el escenario actual en materia de educación, donde los chicos «aprenden más afuera que dentro de la Escuela».
Entre los actores importantes para fomentar instancias educativas y construir un tejido comunitario no sólo se mencionaron las empresas, sino también los municipios y la sociedad civil.
El segmento «Aprender para el futuro: formación, empleo y desarrollo» dio a conocer iniciativas que buscan tender puentes entre la educación y el empleo, acompañando trayectorias de desarrollo sostenibles.
En ese contexto, Pablo Molina, gerente operativo de innovación tecnológica y talento digital del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, consideró que el desafío es “desarrollar la adaptabilidad en las personas, que puedan continuar capacitándose para adecuarse al contexto”.
Álvaro Pena, consejero de UTEC (Universidad Tecnológica del Uruguay), por su parte, animó a identificar las «señales de cambio» y plantear estrategias de desarrollo adecuadas.
Líder de Proyectos y Asuntos Públicos de YPF, Pedro Angulo, se refirió a los “cambios tecnológicos vertiginosos” que se dan en el mundo del trabajo y reconoció que hay que “hacer mucho y en poco tiempo”, por lo que consideró fundamental la articulación entre todos. En ese aspecto, exhortó a «llevar la industria al aula».
La jornada cerró con la palabra de Marcos Uribelarrea, líder de la Comisión de Sustentabilidad de ACDE, quien señaló: “Cuando una persona puede imaginar un futuro en el lugar donde vive, aparece algo fundamental para nuestras comunidades: el arraigo. Arraigo no significa impedir que los jóvenes se vayan. Conocer, estudiar, viajar y buscar nuevos horizontes también forma parte de crecer. El verdadero desafío es otro: que quedarse también sea una opción.”
Para lograrlo, invitó a los empresarios a “asumir con mayor claridad el compromiso que cada uno puede aportar desde su lugar para construir un futuro más humano, más inclusivo y verdaderamente sostenible».
Fuente: www.aciprensa.com






