Chile es una de las plantas fotovoltaicas del planeta. El desierto de Atacama es una auténtica joya (una que está en peligro, por otra parte), y el país tiene uno de los proyectos de energías renovables más bestiales de América. Cada uno destaca por un motivo u otro, pero en el que nos concentraremos a continuación es en Andes Solar porque tiene algo que parece de cajón, pero que realmente no es tan común.
Placas solares conectadas a baterías.
Andes Solar. No estamos hablando de una única instalación, sino de un complejo que se extiende en una zona privilegiada de la región de Antofagasta y que cuenta con una potencia instalada de 692 MW. Cuenta con una extensión de 1.181 hectáreas y la energía renovable que genera es equivalente al consumo de cerca de 800.000 hogares.
La inversión ha sido considerable, ya que acumula más de 1.300 millones de dólares y se ha convertido en uno de los proyectos más importantes no sólo de América, sino del mundo. La clave no es tanto la extensión y la producción, ya que hay plantas con más capacidad instalada, sino las baterías. Porque a esos 692 MW de potencia hay que sumar unos 510 MW de almacenamiento en baterías, y esto es lo realmente especial del hub.
Fases. Como es habitual, la instalación se ha hecho por etapas. Comenzó en 2016 y, desde entonces, han ido sumando nuevas centrales fotovoltaicas.y sistemas de almacenamiento. Para poner en contexto la capacidad de las baterías, tenemos algunos ejemplos:
- Andes Solar IIb con 180 MW en paneles solares y 112 MW de baterías que dan para cinco horas de almacenamiento.
- Andes Solar IV con 211 MW de paneles y 130 MW de baterías que dan para algo más de cinco horas.
- Andes Solar III, siendo la más reciente con 171 MW de placas, 171 MW de baterías y tres horas de suministro.
Baterías. Puedes pensar que esto de tener baterías al lado de las placas no es novedoso, pero realmente sí lo es. En los sistemas eléctricos tradicionales, las plantas fotovoltaicas inyectan su producción directamente a la red en tiempo real. Esto es beneficioso para algunas cosas, pero también implica la necesidad de sistemas de respaldo por si algo falla o por si se necesita energía rápida y en grandes cantidades (con la IA se está viendo, por ejemplo).
Como dependen completamente de la disponibilidad de la transmisión y de la demanda, hay veces que se producen episodios de ‘curtailment’ o deslastre de generación. Esto quiere decir que la energía que producen las renovables se «tira» porque la red no puede asumirla en ese momento. En China se tira tantísima energía de las renovables que podrían alimentar un año del suministro de México, por ejemplo, pero con las baterías es algo que no pasa.
Al integrar baterías a gran escala como parte central del diseño del hub, los excedentes solares en las horas de máxima irradiación son almacenados para liberarlos por la noche o en los periodos de mayor demanda. Es una solución para aliviar la congestión de transmisión y el mencionado deslastre de generación.
Impacto. Y, aparte de para no desperdiciar o para poder servir esa energía de noche, el impacto de las baterías se notará, sobre todo, en las instalaciones de Google y Microsoft de la región. Porque esto es algo que aporta flexibilidad energética, y es justo lo que necesitan los centros de datos: muchísima energía y que ésta se sirva de inmediato en momentos de demanda.
Google tiene un centro de datos en Quilicura y Microsoft otro en la Región Metropolitana, y la ampliación de Andes Solar con las últimas fases del proyecto y la integración de las baterías servirán como muestra de poder energético para el país.
Fuente: www.xataka.com






