El desarrollo de un puerto espacial en Pedernales se vaticina como una de las grandes innovaciones para posicionar a la República Dominicana en el mapa de ese sector a nivel regional. Sin embargo, a seis meses del anuncio y cinco del lanzamiento formal del proyecto, la compleja regulación representa el principal desafío.
El Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) informó a Diario Libre que se encuentra trabajando en el “estudio y adaptación de disposiciones técnicas contenidas en las partes 420, 433 y 450 de la normativa federal estadounidense aplicable a actividades espaciales comerciales”.
En términos menos técnicos, lo que las autoridades analizan es el Título 14 del Código de Regulaciones Federales de Estados Unidos, que reglamenta los sitios y vehículos espaciales comerciales.
La parte 420 se refiere a la licencia para operar sitios de lanzamiento, mientras que la 433 rige los sitios de reinserción. La 450 contiene los requisitos de seguridad y licencias para vehículos de lanzamiento y reentrada.
Estos aspectos son indispensables para estructurar la propuesta de una reglamentación nacional que rija la materia. En junio pasado, la empresa Launch On Demand (LOD) Holdings, que busca desarrollar el proyecto, indicó en una entrevista a Bloomberg TV que la principal prioridad en este momento es la regulación.
Respecto a estudios de impacto ambiental o de factibilidad, el IDAC explicó que, mientras no haya un marco regulatorio aplicable, no está en condiciones de ofrecer información al respecto.
La institución agregó que, cuando corresponda, los estudios ambientales deberán ser conocidos por las autoridades competentes.
Detalles del proyecto
El puerto espacial comercial tendría como ubicación propuesta el municipio de Oviedo, en la provincia de Pedernales, y contempla una inversión de más de 600 millones de dólares, financiada con capital privado.
El complejo incluiría varias áreas de lanzamiento, infraestructura logística y de almacenamiento para satélites y sistemas de transporte interno para movilizar equipos sin utilizar vías públicas.
También contempla un hub energético integrado, con una planta de generación eléctrica con capacidad estimada de 200 megavatios, además de una planta desalinizadora, el uso de energías renovables y sistemas para la mitigación acústica durante los lanzamientos.
La propuesta prevé infraestructura hídrica y tecnológica y una comunidad para los trabajadores dentro del complejo, con viviendas, centros educativos, iglesias y otros servicios básicos. De acuerdo con la empresa, el proyecto podría generar cerca de 25,000 empleos entre mano de obra local y personal especializado internacional.
La ubicación de Oviedo fue seleccionada, según sus promotores, por sus condiciones geográficas, su baja densidad poblacional y su cercanía al Ecuador, considerada una ventaja para los lanzamientos espaciales.
Sin embargo, hasta tanto el país no tenga un marco jurídico que pueda respaldar el proyecto aeroespacial, no se cuenta con un cronograma establecido para la materialización de las obras o la ejecución de la inversión, que ascendería a 600 millones de dólares en caso de concretarse. Pese a que se estima que el primer lanzamiento de cohetes desde Pedernales se realizaría en mayo del 2028, a la fecha no hay plazos de construcción definidos ante la preparación de normas en la materia.
Fuente: www.diariolibre.com






