
Imagen referencial de una Misa católica. | Crédito: Ajdin Kamber/Shutterstock.
El Arzobispo de Indianápolis, Mons. Charles Thompson, concedió la dispensa de asistir a Misa a los feligreses que temen ser deportados, convirtiendo a Indianápolis en la séptima diócesis de Estados Unidos en emitir un decreto de este tipo en medio de la creciente actividad federal de control migratorio en todo el país.
Los feligreses católicos, independientemente de su situación migratoria, tienen permiso para faltar a la Misa dominical si «temen razonablemente ser detenidos, separados de sus familias o sufrir intimidación debido al aumento de las medidas de control migratorio», según el decreto, lo que demuestra cómo la arquidiócesis acompaña a los migrantes.
La dispensa entró en vigor el 4 de septiembre y se mantendrá hasta el 30 de septiembre, a menos que se prorrogue. Con la incorporación de Indianápolis, las diócesis que han emitido decretos similares abarcan a unos 3,5 millones de católicos, según el Official Catholic Directory 2025 (Directorio Católico Oficial 2025).
Durante la pandemia de 2020, todas las diócesis y arquidiócesis católicas emitieron dispensas de asistir a Misa. El canon 1245 permite al obispo diocesano o al párroco conceder una dispensa de la obligación de asistir a Misa «por una causa justa».
«La decisión de conceder la dispensa en este momento surgió como respuesta a las peticiones de nuestros párrocos, que trabajan estrechamente con nuestras comunidades de inmigrantes», declaró a EWTN Sally Krause, directora de comunicaciones de la arquidiócesis. «Ellos perciben miedo e incertidumbre debido al aumento de las operaciones de control migratorio en Indianápolis y sus alrededores. Al conceder la dispensa, quisimos expresar la solidaridad y el cuidado de la Iglesia hacia aquellos que temen salir de sus hogares», indicó.
El Arzobispo de Indianápolis afirmó que la dispensa y su declaración surgieron tras lo que describió como un «reciente aumento de la actividad de control migratorio en Indiana», situación que, según dijo, «ha provocado miedo e incertidumbre en muchas familias, especialmente cuando la detención conlleva la separación repentina de padres e hijos».
Mons. Thompson animó a los fieles que se acojan a esta dispensa a complementarla con la oración, la lectura de las lecturas dominicales, el rezo del rosario y el seguimiento de la Misa por transmisión en vivo.
«Se insta a los párrocos y a todos aquellos que atienden pastoralmente a los fieles de la Arquidiócesis de Indianápolis a velar, en la medida de sus posibilidades, por el cuidado espiritual de quienes deban acogerse a esta dispensa, especialmente en lo referente a los sacramentos de la Penitencia y la Unción de los Enfermos, o a la distribución de la Sagrada Comunión a los enfermos confinados en sus hogares», señaló.
El prelado indicó que la dispensa se aplica a los feligreses inmigrantes que temen ser detenidos, «incluso a aquellos que cuentan con la documentación legal en regla».
«Si bien reconocemos la necesidad de que las fuerzas del orden protejan y defiendan, resulta sumamente preocupante presenciar la separación de familias», afirmó Mons. Thompson en el comunicado. «La familia, tejido que aporta estabilidad a nuestra sociedad, debe ser valorada y defendida. La dignidad inherente de haber sido creados a imagen de Dios exige que toda persona sea tratada con dignidad, compasión y respeto», indicó.
Krause declaró: «Nuestra práctica habitual es establecer un plazo específico durante el cual las dispensas tienen validez legal. Un mes es un periodo prudente para un decreto de esta naturaleza, y sabíamos que volveríamos a evaluar la situación al cabo de ese tiempo».
Dispensas en todo Estados Unidos
La dispensa de Indianápolis es la séptima de este tipo concedida en Estados Unidos a migrantes que temen la deportación por parte de las autoridades migratorias desde el inicio de la administración Trump.
La Arquidiócesis de Nueva Orleans y las diócesis de Columbus, Baton Rouge, Charlotte, San Bernardino y Nashville han concedido dispensas.
El Arzobispo de Milwaukee, Mons. Jeffrey Grob, manifestó que consideraría conceder una dispensa de la obligación de asistir a Misa a los migrantes que teman la deportación, si la situación en su arquidiócesis así lo requiriera. Hasta la fecha, no se ha anunciado ninguna dispensa en Milwaukee.
Los obispos de otras diócesis fronterizas —entre ellas las de El Paso, Brownsville y Tucson— no han concedido dispensas, pero han emitido enérgicas declaraciones de condena ante las detenciones y deportaciones masivas de migrantes en sus respectivas comunidades.
Publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.
Fuente: www.aciprensa.com






