
Arzobispo Paul Coakley de la Arquidiócesis de Oklahoma City. Crédito: Captura de pantalla de EWTN News/Francesca Fenton.
El Arzobispo de Oklahoma City, Mons. Paul Coakley, envió una carta al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que le pidió suspender las salidas forzadas de haitianos que viven en el país.
Mons. Coakley, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés), explicó que escribió la misiva debido a su “profunda preocupación pastoral ante el creciente número de haitianos que están siendo repatriados por la fuerza a Haití desde Estados Unidos”.
El arzobispo describió la grave situación de violencia que atraviesa Haití, incluyendo un ataque mortal ocurrido en agosto en la capital del país, Puerto Príncipe.
“Recientemente, al menos 47 personas fueron brutalmente asesinadas, más de 20 resultaron heridas y más de 50 fueron secuestradas en un acto de violencia inconcebible perpetrado por miembros de pandillas en Puerto Príncipe”, afirmó Mons. Coakley.
“Quizás lo peor de todo es que las víctimas eran familias desplazadas —entre ellas niños pequeños— que buscaban refugio en una iglesia”, añadió.
Ante estos ataques y tras el fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los haitianos que viven en Estados Unidos, Mons. Coakley pidió a Trump ejercer su autoridad constitucional para retrasar las deportaciones de haitianos que viven y trabajan en el país.
“Deseo profundamente que este ejemplo reciente y trágico de vidas humanas extinguidas prácticamente con impunidad fuera una irregularidad en Haití. Lamentablemente, no lo es”, afirmó.
“Le imploro que evite poner en mayor peligro vidas humanas inocentes cesando la deportación de grandes cantidades de personas hacia Haití en este momento, especialmente cuando no existe un sistema adecuado para garantizar una recepción y reintegración segura y ordenada”, señaló.
El arzobispo también recordó las palabras del Papa León XIV tras los ataques ocurridos en Haití.
Durante un encuentro con la prensa en Castel Gandolfo el 30 de agosto, el Santo Padre afirmó: “Expreso mi cercanía espiritual a las víctimas y a sus familias, y pido la liberación inmediata de todos los rehenes”.
“Dirijo un sentido llamado a todos aquellos que tienen responsabilidades de autoridad para que adopten medidas concretas destinadas a garantizar la seguridad de la población y poner fin a toda forma de violencia”, añadió el Papa.
Un llamado a la “reforma de las leyes migratorias de nuestra nación”
“Como ciudadanos de este gran país, se nos ha confiado una enorme responsabilidad moral, y esto es especialmente cierto para usted como jefe de Estado, señor Presidente”, afirmó Mons. Coakley.
“Con este propósito, le pregunto respetuosamente: ¿De qué sirve la inmensa riqueza, prosperidad e influencia con las que hemos sido bendecidos como nación si no las utilizamos al servicio de nuestra humanidad?”, añadió.
Mientras pidió una solución para los ciudadanos haitianos, el presidente de la USCCB señaló que comprende “la importancia de regular la inmigración y hacer cumplir las leyes federales de inmigración”.
“También reconozco que los problemas de Haití son muy anteriores a su mandato y que, además, son complejos y tienen múltiples dimensiones”, afirmó.
El arzobispo aclaró que la solicitud de detener las deportaciones se refiere a “haitianos que residen pacíficamente en Estados Unidos”, y que “cada haitiano podría seguir siendo excluido de esta medida caso por caso, preservando la capacidad de su Administración para promover la justicia y la seguridad pública”.
“Más allá de este alivio a corto plazo, puede tener la seguridad del apoyo permanente y las oraciones de los obispos de Estados Unidos por una reforma largamente esperada de las leyes migratorias de nuestra nación”, expresó Mons. Coakley.
El presidente de la USCCB aseguró que los obispos estadounidenses “se comprometen a seguir trabajando con su Administración y el Congreso para lograr esto en beneficio de nuestro país y de todos los estadounidenses”.
La Casa Blanca no respondió inmediatamente a una solicitud de declaraciones.
Publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.
Fuente: www.aciprensa.com






