Los estadounidenses valoran ampliamente la libertad de prensa, pero una nueva encuesta del Pew Research Center revela que una parte importante de la población también está dispuesta a aceptar restricciones gubernamentales en determinadas circunstancias.
Aproximadamente tres cuartas partes de los adultos estadounidenses consideran que la libertad de prensa es «extremadamente» o «muy» importante para el bienestar de la sociedad.
Sin embargo, al menos la mitad también respalda que el gobierno pueda limitar el acceso a determinada información cuando se trata de proteger la seguridad nacional o evitar la difusión de información inexacta.
Al mismo tiempo, muchos estadounidenses consideran que «nunca es aceptable» que el gobierno dé acceso a periodistas a figuras públicas a cambio de una cobertura favorable o que revoque la licencia de transmisión de un medio de comunicación.
«Las personas no son de todo o nada», afirmó Katerina Eva Matsa, directora de noticias e información del Pew Research Center. «Cuando se les ofrecen opciones y escenarios… están negociando. Esa fue una perspectiva muy interesante que nos brindaron los datos».
Una relación tensa con el gobierno de Trump
El estudio, basado en dos encuestas realizadas a principios de este año, también muestra que los estadounidenses están divididos sobre el grado de libertad que tienen los medios para informar y que existen diferencias marcadas entre demócratas y republicanos respecto a las restricciones a la prensa.
La encuesta se publica en un momento de tensión entre los medios de comunicación estadounidenses y la segunda administración del presidente Donald Trump, quien ha criticado y emprendido acciones contra medios cuya cobertura considera desfavorable.
Matsa explicó que esa tensión fue uno de los motivos para realizar el estudio. También influyeron los cambios en el panorama mediático, la evolución del concepto de «prensa» y el creciente papel de las empresas tecnológicas como intermediarias de la información.
“En general, hay mucha conversación pública al respecto, y se trata del 250 aniversario de nuestra nación”, dijo. “Así que me pareció un buen momento para analizar cómo piensan los estadounidenses sobre esto”.
Cerca de siete de cada diez estadounidenses consideran que la relación entre la administración Trump y los medios de comunicación es «muy» o «algo» mala. La cifra representa un ligero aumento respecto a 2025, cuando el 64 % expresó esa opinión.
Además, el 44 % considera que la prensa se ha vuelto menos libre durante el segundo mandato de Trump, mientras que el 26 % cree que no ha habido cambios. Solo el 12 % dijo que los medios son ahora más libres y el 17 % no se mostró seguro.
Los límites que los estadounidenses aceptarían
Aunque existe un respaldo generalizado a la libertad de prensa, la encuesta muestra que muchos estadounidenses aceptan posibles restricciones gubernamentales bajo determinadas condiciones.
La mayoría considera que el gobierno no debería poder obligar a un medio a retirar una noticia por criticarlo o por favorecer claramente a un determinado grupo político.
Sin embargo, cerca de la mitad cree que el gobierno debería poder exigir una retractación cuando una noticia contiene información falsa. La proporción aumenta a aproximadamente seis de cada diez cuando se trata de información que representa un riesgo para la seguridad nacional.
El estudio advierte que estos resultados no necesariamente implican un consenso sobre qué constituye un riesgo para la seguridad nacional ni sobre quién debería tener la autoridad para determinarlo.
Cuando se planteó la disyuntiva entre proteger la libertad de prensa, incluso cuando pueda difundirse información inexacta, o priorizar la prevención de información falsa aunque eso limite la libertad de prensa, el 53 % eligió prevenir la información inexacta, mientras que el 45 % priorizó la libertad de prensa.
No obstante, los estadounidenses también establecen límites al poder del gobierno.
Poco más de la mitad considera que es «rara vez» o «nunca» aceptable que el gobierno obligue a periodistas a revelar la identidad de fuentes gubernamentales anónimas o que retire la licencia de transmisión de un medio.
Alrededor de dos de cada diez consideran que esas acciones pueden ser aceptables «a veces», mientras que solo uno de cada diez las considera «habitualmente» o «siempre» aceptables.
Diferencias entre demócratas y republicanos
La afiliación política también influye en las opiniones sobre la libertad de prensa.
Según el Pew Research Center, los demócratas son más propensos que los republicanos a considerar prioritaria la libertad de prensa. Aproximadamente ocho de cada diez demócratas dijeron que es «sumamente» o «muy» importante para el bienestar de la sociedad, frente a cerca de dos tercios de los republicanos.
Los republicanos, por su parte, fueron más propensos a considerar que el gobierno debería poder exigir el retiro de una noticia cuando existe un riesgo para la seguridad nacional. Alrededor de siete de cada diez republicanos respaldaron esa posibilidad, frente a cerca de la mitad de los demócratas.
También se registró una diferencia similar respecto a la publicación de información falsa.
La percepción sobre el nivel de libertad de los medios también cambió ligeramente. El porcentaje de estadounidenses que considera que la prensa es «completamente» libre para informar las noticias bajó del 33 % el año pasado al 28 % en la encuesta más reciente.
Otro 48 % dijo que los medios son «algo» libres, mientras que aproximadamente dos de cada diez consideran que no son «muy» libres o que no son libres en absoluto.
Entre los demócratas, solo alrededor de dos de cada diez consideran que los medios tienen «totalmente» libertad para informar.
A la vez, el 64 % de los demócratas dijo estar «sumamente» o «muy» preocupado por posibles restricciones a la libertad de prensa, frente a aproximadamente tres de cada diez republicanos. Durante la administración de Joe Biden, la tendencia era inversa.
Conocimientos sobre la Primera Enmienda
El informe también incluye un cuestionario de ocho preguntas que permite a los usuarios evaluar sus conocimientos sobre la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.
Matsa señaló que, aunque muchos estadounidenses conocen los fundamentos de la Primera Enmienda, existen vacíos sobre a quién protege y frente a quién.
Por ejemplo, el 58 % de los adultos estadounidenses sabe que la Constitución protege a la prensa de la interferencia del gobierno de Estados Unidos.
Sin embargo, solo el 33 % sabe que esa protección no se extiende a la intervención de empresas privadas, como compañías de redes sociales o servicios de alojamiento web.
Fuente: www.diariolibre.com






