
El Obispo de Palm Beach, Mons. Manuel de Jesús Rodríguez, durante la Misa que celebró el 19 de septiembre en el Santuario Nacional Nuestra Señora de la Caridad, conocido también como Ermita de la Caridad. | Crédito: Cortesía Mons. Manuel de Jesús Rodríguez.
Cuba «no es propiedad de un partido», expresó el Obispo de Palm Beach (Estados Unidos), Mons. Manuel de Jesús Rodríguez, durante la Misa que celebró en la Ermita de la Caridad, en la que destacó el papel de la Virgen María en la construcción de la identidad cubana.
La Misa se llevó a cabo el sábado 19 en el marco de la peregrinación anual al Santuario Nacional Ermita de la Caridad en Miami, organizada por la Cofradía de la Caridad del Cobre de la Diócesis de Palm Beach.
Se trató de un evento que contó con la compañía de Mons. Rodríguez, obispo de origen dominicano con lazos cercanos a Cuba, y quien fue quien pronunció la homilía de la Misa celebrada en el santuario mariano.
Además de fieles cubanos, también participaron católicos procedentes de otros países latinoamericanos, conformando «una sola familia de fe para peregrinar a los pies de nuestra Madre», afirmó la cofradía en su cuenta de Facebook.
En su homilía, Mons. Rodríguez recordó que el 8 de septiembre se celebró la fiesta de la Virgen de la Caridad del Cobre, una devoción que acompaña al pueblo cubano desde los inicios del siglo XVII y que ha forjado la identidad cristiana de esta nación, incluso «a pesar de las enormes dificultades por las cuales el pueblo cubano ha tenido que pasar y todavía está aún pasando».
«La patria es nuestra identidad espiritual y en ese sentido María Santísima de la Caridad del Cobre se convierte para el pueblo cubano en signo de patria, y donde quiera que está la Virgen de la Caridad del Cobre y donde quiera que su nombre es celebrado y su fiesta es observada, se vive la patria y se hace patria», afirmó.
«Cuba, mis queridos hermanos y hermanas, no es propiedad de un partido ni es propiedad de los que actualmente detentan el poder político en esa isla. Cuba es un regalo de Dios para los cubanos y, diría yo, para la humanidad», expresó Mons. Rodríguez.
En ese sentido, citando al fallecido arzobispo de Santiago de Cuba, Mons. Pedro Meurice, el prelado invitó a no confundir a la isla «ni con un partido ni con una ideología, porque Cuba es un regalo de Dios».
Mons. Rodríguez invitó a «confiar en el poder del nombre del Señor y saber que, con María Santísima, el Señor va a permitir que un día Cuba pueda volver a encontrar el sol de la verdadera libertad y pueda volver a recuperar entonces todo aquello que le fue arrebatado injustamente desde hace ya más de siete décadas».
La Virgen de la Caridad: signo de solidaridad
El Obispo de Palm Beach también recordó que esta devoción mariana nació cuando tres pescadores hallaron en el mar una imagen que decía «Yo soy la Virgen de la Caridad».
La Virgen «apareció históricamente como signo de solidaridad y de rescate. Entonces nos invita a nosotros a no olvidarnos de aquellos que están en la tierra cubana sufriendo hambre, sufriendo opresión, sufriendo escasez de todo, especialmente de libertad y de dignidad, de respeto a su dignidad», afirmó.

En su homilía, Mons. Rodríguez también recordó a cubanos ilustres como el P. Félix Varela, considerado padre de la identidad cubana y que, al ser exiliado a Estados Unidos en 1823, se preocupó por los inmigrantes instalados en Nueva York.
También se refirió a Mons. Eduardo Boza Masvidal, el Obispo Auxiliar de la Habana que fue expulsado en 1961 con otros 130 sacerdotes por orden del dictador cubano Fidel Castro.
Mons. Boza Masvidal «murió en Venezuela en olor de santidad, sobre todo destacándose por su arrojo apostólico y su caridad hacia los pobres, específicamente en el área de Los Teques», señaló.
El Obispo de Palm Beach dijo que ambos son ejemplo de la presencia de la Iglesia en Cuba más allá de sus fronteras, siendo «signo de santidad que se convierte en luz universal», y a lo que están llamados los católicos cubanos donde quiera que se encuentren.
Fuente: www.aciprensa.com






