El Papa León XIV llegará a Argentina el 8 de noviembre, en un viaje apostólico muy esperado luego de 39 años desde la última visita de un Papa al país, si se mantiene la agenda prevista para el Santo Padre tras su operación. Para el Pontífice, las tierras argentinas no son desconocidas ya que, antes de convertirse en el Sucesor de Pedro, Robert Prevost visitó el país en, al menos, dos oportunidades.
La primera de ellas, documentada, fue en agosto de 2004, cuando se desempeñaba como superior general de la Orden de San Agustín, presente en Argentina.
En aquella oportunidad, Prevost visitó distintas comunidades agustinianas y pasó por Mendoza, Rosario, Cafayate, Tucumán, Catamarca, Salta y Buenos Aires, donde inauguró la Biblioteca Agustiniana.

También en Buenos Aires, participó de un congreso sobre San Agustín, que reunió a especialistas de distintos países para analizar la obra y el pensamiento del santo de Hipona.
La apertura estuvo a cargo del entonces Arzobispo de Paraná, Mons. Estanislao Esteban Karlic, mientras que Prevost cerró una de las jornadas con una exposición titulada: “Los agustinos y el estudio de la patrología”.
El congreso también contó con la presencia de otros agustinos destacados, como el P. Alberto Bochatey y el P. José Demetrio Jiménez, quienes coordinaron las sesiones académicas en el Auditorio San Agustín de la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA).
Al finalizar el congreso, el religioso estadounidense que por entonces era prior general de la orden, concelebró una Misa en la parroquia San Agustín, en el barrio de Recoleta.

Aquella celebración —de la que se conservan fotografías—, fue presidida por el entonces Arzobispo de Buenos Aires, Cardenal Jorge Bergoglio, quien años más tarde se convertiría en el Papa Francisco.
Otra ocasión en la que Prevost estuvo en Argentina como prior de los agustinos fue en marzo de 2013, oportunidad en la que participó de la consagración episcopal de Alberto Bochatey —uno de sus hermanos agustinos— como Obispo Auxiliar de La Plata, celebración que tuvo lugar en la catedral de esa ciudad. Pocos días después, el Cardenal Jorge Bergoglio fue elegido Papa.
El vínculo que había comenzado en Buenos Aires entre Robert Prevost y Jorge Bergoglio se trasladó entonces a Roma con el Papa Francisco.
En 2025, antes del cónclave en el que fue elegido Papa, el Cardenal Prevost dio una entrevista a Vatican News a propósito del fallecimiento del Papa Francisco.
Allí recordó el tiempo en que se conocieron, durante las visitas a sus hermanos en Argentina, donde “tuve la oportunidad de conocerle y hablar con él, de manera informal y sobre cuestiones más institucionales”, señaló.
Otro de sus encuentros ocurrió el 17 de marzo de 2013, cuando Francisco celebró una Misa en la Parroquia Santa Ana del Vaticano, atendida pastoralmente por los agustinos. Al rememorar aquel momento, Prevost relató: “Me pregunté si se habría acordado de mí y cuando llegó y entró en la sacristía, al verme, me reconoció inmediatamente y empezamos a hablar”.

En agosto de ese mismo año, finalizando Prevost su mandato como prior, los agustinos invitaron al Santo Padre a presidir la Misa de apertura del Capítulo General, el 28 de agosto, fiesta de San Agustín.
“Para sorpresa de todos”, recordó Prevost, el Papa Francisco aceptó encantado celebrar en la basílica de San Agustín, a donde en sus años como cardenal, solía ir a rezar ante la tumba de Santa Mónica.
En los años siguientes vinieron sus nombramientos al frente de las comunidades del Perú: en 2014 , el Santo Padre lo nombró Administrador Apostólico de Chiclayo, y en 2015 lo promovió a Obispo de esa jurisdicción eclesial. El diálogo entre el pontífice y el prelado se volvió más frecuente. “Me preguntaba: ‘¿Cómo estás? ¿Cómo van las cosas?’”, recordó el entonces cardenal sobre el argentino.
En 2019, Francisco designó a Mons. Prevost como miembro de la Congregación para el Clero; en 2020, lo designó Administrador Apostólico del Callao; y en 2023, Prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina. Ese mismo año, en el consistorio del 30 de septiembre, el Papa lo creó cardenal.
Como prefecto del Dicasterio para los Obispos, Prevost tuvo una cita semanal fija durante dos años con el Santo Padre, todos los sábados por la mañana. Allí se trataban temas importantes, y el pontífice le daba algún que otro consejo. Según relató a Vatican News, al final de la audiencia, Francisco le decía: “No pierdas el sentido del humor, tienes que sonreír”.
La cercanía con los migrantes, el amor por los pobres y el servicio a la Iglesia, son otras virtudes que el actual Papa valoró de su predecesor, con la intención de ir hacia adelante, continuar anunciando el Evangelio, porque “no podemos detenernos, no podemos volver atrás. Tenemos que ver cómo quiere el Espíritu Santo que sea la Iglesia hoy y mañana”, afirmó.
Fuente: Religion






