
Las máquinas de protonterapia que Amancio Ortega donó al Ministerio de Sanidad en 2021 están a punto de llegar a los hospitales. Si todo va bien, en el primer trimestre de 2027 ya estarán funcionando la del Hospital Universitario de Santiago de Compostela y la del Hospital Universitario de Fuenlabrada. Las demás, repartidas por un total de siete comunidades autónomas, irán recibiendo y poniendo en marcha sus máquinas hasta el último trimestre de 2028 o, como mucho, el primero de 2029. Ahora, llega el momento de decidir qué pacientes tendrán prioridad para recibir este tratamiento, ya que no hay suficientes máquinas para todos.
El Ministerio de Sanidad ya está trabajando en un documento basado en un sistema de puntuaciones que establecerá dichas prioridades. Según explican desde ABC, los pacientes más jóvenes recibirán más puntuación, aunque se tendrán en cuenta otros criterios, como el tipo de tumor, su ubicación o la presencia o no de metástasis.
Calculadora de priorización. Antes de tener en cuenta ningún baremo, serán los médicos los que decidirán qué pacientes pueden verse beneficiados del tratamiento con las máquinas de Amancio Ortega. Una vez hecha esta primera selección, pasarán a una lista de espera en la que se ordenarán según una calculadora de priorización. Esta empieza puntuando según la edad de los pacientes. Los 14 años o menos reciben 10 puntos, de 15 a 19 años 9, de 20 a 26 años 8, de 27 a 30 años 7, de 31 a 35 años 6, y así sucesivamente.
Por otro lado, se tendrá en cuenta la ubicación, de manera que recibirán más puntos quienes tengan un tumor en la base del cráneo o la órbita ocular. Además, dentro de los tumores que afectan al cerebro o el sistema nervioso en general, los tipos que recibirán más puntuación serán el meduloblastoma, el ependimoma y el glioma. También recibirán más puntos quienes no tengan metástasis. Finalmente, se tendrán en cuenta otros factores, como la reirradiación en la misma zona, la necesidad de atención preferente, la radiosensibilidad, la preservación de la fertilidad y la reducción de dosis al feto en caso de embarazo.
Los motivos. Estos criterios de puntuación no son aleatorios. La protonterapia es un tipo de radioterapia que, en vez de haces de rayos X o electrones, utiliza protones acelerados para atacar el tejido del tumor. Los resultados en estudios científicos son mixtos. En algunos pacientes no muestra más beneficios que la radioterapia convencional. Sin embargo, hay casos concretos en los que sí es más beneficiosa. Sobre todo, los estudios apuntan a mejores resultados en niños con cáncer cerebral, de ahí que la edad y la ubicación y el tipo de tumor sean criterios tan relevantes.
Por otro lado, generalmente los protones depositan menos radiación en los tejidos sanos. Esto se debe a algo llamado pico de Bragg, según lo cual los protones liberan la mayor parte de su energía en un punto concreto y casi no hay dosis de salida más allá del tumor. Por eso, se le da prioridad a mujeres embarazadas o pacientes radiosensibles o que requieran preservar su fertilidad.
No desbanca a la radioterapia convencional. La radioterapia convencional sigue siendo la primera opción para la mayoría de pacientes y tipos de cáncer. Es por eso que también es importante establecer quiénes son los mejores candidatos para someterse a este tratamiento. De todos modos, es importante destacar que esto no deja de ser una lista de prioridades, pero no se deja fuera a nadie a quien un médico haya considerado apto para ello.
Ordenación por comunidades autónomas. Además de los hospitales que recibirán las máquinas de Amancio Ortega a principios de 2027, se enviarán más al Hospital de La Paz de Madrid, La Fe de Valencia, el Hospital Universitario de San Sebastián, la Unidad de Protonterapia de Cataluña, el Hospital Muñoz Cariñanos de Sevilla, el Hospital Regional de Málaga y el Hospital de Gran Canaria Doctor Negrín. La Unidad de Protonterapia de Cataluña tendrá dos máquinas. Los pacientes serán derivados al hospital más cercano, dependiendo de su comunidad autónoma o provincia. En Murcia, por ejemplo, como no hay ninguna máquina, los pacientes se tendrán que desplazar a Valencia.
Hasta ahora, solo se podía acceder a protonterapia en centros sanitarios privados, como el Centro de Protonterapia de Quirónsalud y la Unidad de Protonterapia del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra. Con esto, se facilita el acceso a través de la sanidad pública.
Imagen | Wikimedia Commons
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