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Al celebrarse este 30 de abril el Día del Niño en México, los obispos del país hicieron un llamado a “volver a aprender” a cuidar a los más pequeños, y aseguraron que “en cada niño está el rostro de Cristo”.
En un video mensaje, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) subrayó que “nuestras niñas y niños no son sólo el futuro de México, son su presente más frágil y más valioso”, al tiempo que se preguntó: “¿Cómo estamos cuidando la infancia de nuestros hijos?”.
El Día del Niño se celebra en México cada 30 de abril desde 1924, año en el que fue instituida la fecha por el entonces presidente Álvaro Obregón. De acuerdo a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), la decisión del gobierno se tomó para “reafirmar los derechos de los niños y crear una infancia feliz para un desarrollo pleno e integral como ser humano”.
En su mensaje, los obispos mexicanos aseguraron que, en los niños, “Dios sigue pronunciando una palabra de esperanza para nuestro pueblo”.
“Sin embargo, esa esperanza hoy muchas veces se ve herida por la violencia, la enfermedad, la pobreza y la indiferencia”, lamentaron.
Sumándose a la intención de oración del Papa León XIV de febrero de este año, los obispos pidieron: “Señor, enséñanos a reconocer tu rostro en cada niño que sufre”.
“No es una frase más —precisaron—, es una invitación a cambiar la mirada, a dejar de ver cifras y comenzar a ver rostros, a dejar de evadir responsabilidades y comenzar a asumirlas con amor”.
La CEM subrayó que “México necesita volver a aprender a cuidar a los niños, cuidar la vida, cuidar la inocencia, cuidar la esperanza. Esto implica garantizar sus derechos, a ser educados por sus padres, a ser valorados en su dignidad desde su concepción, a recibir una formación libre de ideologías y poder vivir una infancia sana y segura”.
“Cada hogar, cada escuela, cada comunidad está llamada a convertirse en un espacio donde la vida sea acogida y defendida”, expresaron, resaltando que “ahí donde haya un niño, debe haber también un compromiso concreto de amor”.
Al concluir su mensaje, los obispos confiaron a los niños mexicanos a “Santa María de Guadalupe, Madre tierna y cercana”, y expresaron su oración para “que ella nos enseñe a mirarlos con sus ojos y a responder con generosidad. Porque en cada niño está el rostro de Cristo”.
Fuente: www.aciprensa.com






