Hace cuatro mil años, en las llanuras centrales de China, una comunidad de unas quinientas personas construyó algo que nos ha costado milenios descubrir: una red de tuberías de cerámica período Longshan enterrada bajo sus calles. No son las tuberías más antiguas de la historia de la humanidad (ese honor corresponde al Templo de Bel en Nippur y en Eshnunna en Mesopotamia), pero sí las de China.
Encontrar una red de drenaje tan antigua y completa es un hito desde el punto de vista arquitectónico, pero el hallazgo va un paso más allá: demuestra que la preparación frente a desastres naturales es algo verdaderamente de toda la vida. Porque las tuberías del yacimiento de Pingliangtai se construyeron a prueba de monzones.
El hallazgo. El paper publicado en Nature Water describe los resultados de la excavación y un estudio geoarqueológico de las infraestructuras de gestión hídrica, que revelan la operación y el mantenimiento de un sistema de drenaje de agua de lluvia a dos niveles bien planificado y regulado. En el primer nivel había zanjas domésticas individuales que recogían el agua de cada vivienda y en el segundo una red de tuberías de cerámica enterrada bajo los caminos y junto a las murallas, encargada de canalizar el agua al exterior del núcleo urbano.
El funcionamiento es sorprendentemente actual: cada segmento de tubería medía entre 20 y 30 centímetros de diámetro y entre 30 y 40 centímetros de longitud y se ensamblaban entre sí gracias a un rebaje en un extremo, de modo que una vez unidas permitían transportar el agua a largas distancias.
Por qué es importante. La relevancia del hallazgo tiene dos dimensiones, la técnica y la social:
- La red de tuberías de Pingliangtai es el drenaje urbano más antiguo y completo descubierto hasta la fecha en China, convirtiéndolo en un referente para entender la ingeniería hídrica del Neolítico en Asia Oriental.
- Pone en entredicho el «despotismo hidráulico» teorizado por Karl Wittfogel: históricamente se asociado este tipo de infraestructuras a estados centralizados con élites gobernantes capaces de acometerlo, pero en Pingliangtai no hay evidencia de palacios de nobles o grandes desigualdades sociales, lo que sugiere que esta red de alcantarillado se creó mediante cooperación de la comunidad.
Contexto. El período Longshan abarcó aproximadamente del 2600 al 2000 a.C. Hace unos 4.000 años, la región de las llanuras centrales de China sufría un clima monzónico extremadamente variable: los monzones de verano podían descargar 45 centímetros de lluvia al mes en la región, como queda constancia en las evidencias geológicas de episodios de lluvias catastróficas. Esas inundaciones estacionales constituían toda una amenaza para los asentamientos permanentes, así que en ese periodo de transición entre el Neolítico tardío y la temprana Edad del Bronce los poblados empezaron a construir muros defensivos, no solo contra enemigos, sino contra el agua.
Pingliangtai era una ciudad amurallada perfectamente cuadrada que albergaba a unas 500 personas y que contaba con murallas protectoras y un foso a su alrededor. Se ubica en la llanura del Alto Río Huai, en la vasta llanura de Huanghuaihai, precisamente en esa región de China. El sistema de drenaje fue la solución técnica a un problema existencial: cómo habitar una zona inundable sin que las viviendas de adobe se disolvieran con cada tormenta.
Con el mantenimiento «al día». La datación de las tuberías apunta a que tienen entre 3.900 y 4.100 años y las zanjas mostraban señales de reparaciones varias e incluso reconstrucciones, lo que demuestra que hubo mantenimiento. La calidad de la cerámica indica un conocimiento avanzado en la cocción de arcilla, esencial para garantizar la durabilidad e impermeabilidad del sistema.
Y ojo, porque el equipo de investigación encontró los segmentos de tubería in situ, ensamblados y estructuralmente íntegros después de 4.000 años, todo un logro. Habida cuenta de que la pendiente existe, el diseño es coherente y los tubos siguen encajando, la lógica hidráulica sigue intacta. En pocas palabras: si se introdujera agua en esos fragmentos, funcionaría.
Lo que el hallazgo revela de la ciudad y la sociedad. Lo que más llama la atención al equipo de investigación de la Universidad de Pekín y del Instituto de Arqueología del University College de Londres es que el asentamiento de Pingliangtai apunta a una sociedad horizontal y altamente organizada. Todas las casas eran uniformemente pequeñas y ni siquiera el cementerio deja pistas de jerarquía social, algo diferente respecto a las excavaciones en otras ciudades cercanas.
A diferencia de Mesopotamia o Egipto, donde estas construcciones eran encargadas por reyes, el diseño de las casas y la distribución de las tuberías sugieren que las decisiones se tomaban de forma comunitaria. Así, la gestión del agua en Pingliangtai gravitó hacia el interés colectivo compartido como respuesta a las frecuentes contingencias ambientales. Además, muestra una mentalidad de prevención y mantenimiento a largo plazo, ya que el sistema requería limpieza constante para evitar obstrucciones por sedimentos.
Portada | Yanpeng Cao
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La noticia
La red de tuberías más antigua de China tiene 4.000 años y es revolucionaria: no necesitaron ni reyes ni nobles para construirlas
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Eva R. de Luis
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Fuente: www.xataka.com







