Ted Turner, fallecido este miércoles a los 87 años, revolucionó la televisión moderna con la creación de CNN y el nacimiento del ciclo informativo de 24 horas, embrión de un auténtico imperio mediático y empresarial, y fue también un conocido filántropo.
Nacido en 1938 en Cincinnati (Ohio) como Robert Edward Turner III, creció en el seno de una familia marcada por la inestabilidad emocional y económica. Su padre, propietario de una empresa de vallas publicitarias, se suicidó en 1963 tras atravesar graves problemas financieros, un hecho que marcó profundamente su trayectoria.
A partir del negocio familiar, construyó Turner Broadcasting System, un conglomerado que acabaría redefiniendo la televisión por cable en EE. UU., especialmente en los años setenta, cuando aprovechó el desarrollo de la tecnología satelital para convertir una cadena local de Atlanta en una ‘superestación’ de alcance nacional.
Pero el gran punto de inflexión llegó en 1980 con el lanzamiento de CNN, el primer canal de noticias en emisión continua las 24 horas.
La apuesta, inicialmente recibida con escepticismo, acabó revolucionando la cobertura informativa y creó el ciclo de noticias permanente, que transformó la forma de consumir actualidad en todo el mundo.
CNN se convirtió en un actor central en la cobertura de acontecimientos globales, desde conflictos bélicos hasta elecciones y catástrofes naturales, consolidando la información en tiempo real.
Turner describió este proyecto como el «mayor logro de su vida», y en 1991 fue nombrado Persona del Año por la revista Time en reconocimiento a su influencia en la transformación del panorama mediático.
La prensa estadounidense subraya hoy esa visión empresarial, «marcada por el riesgo constante y la oscilación entre grandes éxitos y episodios de fuerte exposición financiera», según The Wall Street Journal, que lo define como «un empresario impulsivo y dispuesto a llevar sus compañías al límite», alternando «decisiones audaces con momentos de vulnerabilidad» económica.
El New York Times destaca, por su parte, que Turner se definía a sí mismo «más como un aventurero que como un empresario».
Mientras, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elogió hoy a Turner y cargó contra la cadena por volverse «woke» y destruir «su criatura».
Hace unas semanas, la junta de accionistas de Warner Bros. Discovery, que engloba a CNN, aprobó fusionarse con Paramount Skydance, de la que el hijo de David Ellison, hijo del magnate Larry Ellison, es el presidente y consejero delegado. Los Ellison son conocidos, entre otras cosas, por su cercanía con Trump.
Tres matrimonios, el último con Jane Fonda
Apodado ‘La Boca del Sur‘ por su estilo directo y carácter irreverente, Turner construyó un amplio imperio mediático con cadenas como TBS y TNT, además de expandirse al cine y la animación tras la compra de los catálogos de MGM y Hanna-Barbera, que dieron origen a Turner Classic Movies y Cartoon Network.
En el plano personal, su vida estuvo marcada por tres matrimonios, el último con la actriz Jane Fonda.
Su relación con la intérprete, ganadora de un Oscar y destacada activista política, situó a la pareja en el centro de la atención mediática durante los años noventa.
Ambos compartieron intereses en causas sociales y medioambientales, aunque su matrimonio, celebrado en 1991, terminó en 2001 en medio de una intensa exposición pública.
Pese a las diferencias ideológicas y personales, Fonda llegó a describirlo como un hombre «muy divertido, entrañable y complejo», según recoge hoy la revista People.
Tras su separación, la actriz llegó a referirse a él como su «exmarido favorito«. Fonda se ha casado y divorciado tres veces.
Turner también desarrolló una intensa actividad deportiva y empresarial que incluyó la propiedad de los Atlanta Braves de béisbol y la victoria de su equipo en la Copa del América de vela en 1977.
Su faceta filantrópica
Más allá del negocio, Turner destacó por su faceta filantrópica. En 1997 donó 1.000 millones de dólares a Naciones Unidas, lo que dio origen a la United Nations Foundation, dedicada a apoyar programas globales de salud, desarrollo sostenible y cooperación internacional.
Fue, asimismo, uno de los mayores propietarios privados de tierra en Estados Unidos y promocionó activamente la conservación ambiental. Llegó a mantener animales como un oso y un caimán.
En 2018 reveló que padecía demencia con cuerpos de Lewy, una enfermedad neurodegenerativa que redujo su actividad pública, aunque mantuvo su implicación en proyectos filantrópicos.
El magnate deja cinco hijos, 14 nietos y dos bisnietos.
Fuente: www.diariolibre.com






