Ni las denuncias ni las promesas oficiales logran detener la hemorragia de la violencia machista en la República Dominicana, donde en los primeros cinco meses de este año, 30 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas, un feroz repunte de 36.4 % en comparación con el mismo período de 2025.
Las cifras divulgadas por la Policía Nacional no solo representan estadísticas frías, también retratan una crisis de seguridad ciudadana que ya arrancó ocho vidas más que el año pasado para esta fecha, dejando tras de sí decenas de huérfanos y evidenciando el colapso de un sistema preventivo que las propias autoridades admiten es insuficiente.
Las alarmas volvieron a sonar el pasado fin de semana ante el asesinato de Indhira Carolina Beltré, de 33 años, el domingo, por su expareja en el sector La Toronja, Santo Domingo Este.
Horas después ocurrió otro episodio. En la comunidad de Saballo, Imbert, en Puerto Plata, una mujer sobrevivió a múltiples estocadas infligidas por un hombre con quien guardaba un vínculo sentimental.
Barrera de silencio
El reciente informe de criminalidad presentado por la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, reveló que solo cuatro de las 30 víctimas reportadas, equivalentes al 13 %, habían denunciado previamente a su agresor.
Las otras 26 mujeres, es decir, el 87 % de los casos, vivieron el ciclo de violencia fuera del radar de cualquier mecanismo estatal de protección. Sin embargo, incluso las mujeres que buscan amparo siguen enfrentando fallas del sistema.
Esmeralda Moronta había denunciado por acoso a su expareja, pero eso no impidió que el hombre la persiguiera tras salir de la Físcalía hasta un colmado y la asesinara a tiros.
Los datos oficiales detallan que, de los 467 homicidios contabilizados hasta ayer en el país, 191 estuvieron vinculados a “conflictos sociales”, categoría dentro de la cual los feminicidios representan el 15.7 % de los casos.
Fracaso de respuesta
Tras la reunión de seguridad ciudadana encabezada por el presidente Luis Abinader, la ministra Faride Raful reconoció que el Estado ha fallado en su rol protector.
“Hemos fallado con el sistema para dar respuesta en materia preventiva para que muchas mujeres sean salvadas, y puedan hacer las denuncias desde lugares protegidos a tiempo por nuestro sistema”, declaró.
Para la titular de Interior y Policía, la respuesta policial y el endurecimiento de las penas seguirán siendo insuficientes si no se desmantela la raíz estructural del problema.
Frente a los ocho casos adicionales en comparación con el año pasado, Raful apuntó a la necesidad de intervenir el tejido social.
La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, afirmó que los protocolos de protección a víctimas de violencia de género deben mantenerse bajo revisión constante, ante cuestionamientos sobre la necesidad de nuevas medidas para evitar que mujeres que denuncian agresiones queden expuestas a sus atacantes.
La funcionaria sostuvo que las tragedias recientes han evidenciado la importancia de fortalecer la respuesta institucional entre la Policía Nacional y el Ministerio Público.
“Los protocolos están para ser revisados de manera constante. Cada tragedia que nos ocurre nos da a todos y nos enseña que podemos explorar nuevas rutas y mejorar”, expresó.
Fuente: www.diariolibre.com






