
Corpus Christi en Bolivia / Crédito: CEB
La Iglesia Católica en Bolivia celebró este jueves la Solemnidad de Corpus Christi en distintos puntos del país, pero con un único llamado al cese de la violencia y a la búsqueda de la unidad y la paz entre los bolivianos.
La celebración de Corpus Christi llega luego de más de un mes de protestas, manifestaciones y bloqueos de rutas en distintos puntos de Bolivia por parte de distintos sectores, en reclamo por la situación económica crítica y en rechazo de algunas medidas del gobierno de Rodrigo Paz, quien asumió la presidencia el pasado noviembre, y de quien algunos grupos exigen la renuncia.
En la Arquidiócesis de Santa Cruz, la celebración estuvo presidida por Mons. René Leigue Cesarí, y contó con la presencia del Nuncio Apostólico en Bolivia, Mons. Fermín Sosa. En ese contexto, y con el lema “Compartamos el Cuerpo de Cristo, pan de unidad”, el mensaje central de la jornada estuvo centrado en recordar que la Eucaristía es “pan que une” y exhortar a todos a trabajar por la paz, la fraternidad y la vida digna porque “Bolivia es una sola y todos somos bolivianos”.
En ese sentido, llamó a dejar el odio, el racismo y la incomprensión, y a reconocerse como hermanos e hijos de un mismo Dios; y exhortó a los manifestantes a reflexionar sobre el sufrimiento que causan a otras familias.
Asimismo, pidió al presidente Rodrigo Paz que mire “toda la realidad boliviana” para tomar decisiones que consideren la necesidad de todos y no sólo de algunos.
En La Paz, la celebración estuvo presidida por el Arzobispo local, Mons. Percy Galván, quien animó a priorizar “el bienestar colectivo por encima de los intereses particulares”, al tiempo que recordó que quienes participaron en el “juego democrático” deben respetar la voluntad expresada en las urnas, para lograr una convivencia respetuosa.
En la Arquidiócesis de Cochabamba, la procesión estuvo engalanada por mosaicos y alfombras florales preparadas por parroquias y comunidades educativas, que dieron color a las calles uniendo la fe con la creatividad. En su prédica, Mons. Oscar Aparicio hizo suyo el llamado a la unidad nacional, reflejando el anhelo de la comunidad por una convivencia pacífica y fraterna.
Los fieles de la Diócesis de Tarija realizaron la procesión en el Parque Temático de la ciudad, acompañados por Mons. Jorge Saldías, quien se mostró preocupado por la situación del país a raíz de los bloqueos y la confrontación.
En ese contexto, convocó a los sectores movilizados, líderes sociales y a toda la población boliviana a “retomar el camino del diálogo” para superar los conflictos.
“Ejercitar el diálogo sincero, empático y constructivo es la única alternativa legítima y eficaz”, consideró, recordando que la violencia sólo genera más daño y convocando a perseverar en la oración.
Desde la histórica ciudad de Potosí, la Solemnidad de Corpus Christi fue ocasión para clamar, en la voz de su obispo local, Mons. Renán Aguilera, por un reencuentro de los bolivianos como familia, con respeto por la dignidad de cada persona, y por la reconstrucción de la confianza entre unos y otros.
De esta manera, la Iglesia se unió en la oración y el llamado urgente al fin de la violencia y la búsqueda del diálogo, la paz y el bien común.
Fuente: www.aciprensa.com






