Hoy es Viernes Santo, un día en el que la Iglesia se une en duelo y reflexión para conmemorar la Pasión y Muerte de Jesucristo. Durante esta jornada, se llevan a cabo diversas expresiones de fe en todo el mundo cristiano, como el Vía Crucis y el Sermón de las Siete Palabras. Es un momento para poner nuestro corazón frente al Señor y recordar el sacrificio infinito que hizo por nuestra salvación.
En la Celebración de la Pasión del Señor, se reviven los momentos previos a la ejecución de Jesús a través de la lectura de la Palabra, la Adoración de la Cruz y la Comunión Eucarística. También se invita a acompañar a la Virgen María en su sufrimiento como madre de Jesús, un ejemplo de fortaleza y fidelidad.
En esta jornada de reflexión y recogimiento, recordemos que la Cruz es un signo de victoria, donde el amor divino se manifestó de manera única. Es un día para unirnos al duelo por la muerte de Cristo y agradecer por la reconciliación que nos ofrece con el Padre. Que esta celebración nos motive a vivir de manera coherente con el sacrificio de Jesús, recordando que lo que está roto será unido y renovado en su amor redentor.
Mantengamos en mente que la Cruz representa la victoria sobre el pecado y la muerte, un acto de amor personal y profundo por cada uno de nosotros. Aprovechemos este Viernes Santo para reflexionar sobre el sacrificio de Cristo y renovar nuestro compromiso con su mensaje de amor y redención.
Source: www.aciprensa.com













